Bologna, ¿qué pasa? Italiano ya no gana y la Europa League pesa más que la Champions
Una sola victoria desde diciembre hasta hoy. Ese es el balance del Bologna FC en la Serie A en las últimas jornadas. El cuadro boloñés salió maltrecho del duelo de anoche ante el AC Milan, que en el Dall’Ara controló el partido y se impuso 0-3. Tercera derrota consecutiva en Serie A para el conjunto emiliano, que el curso pasado también atravesó un bache, aunque mucho más leve que la crisis actual.
La única alegría del Bologna en las últimas fechas está ligada al triunfo ante el Hellas Verona, logrado el 15 de enero pero oficialmente correspondiente a la 16.ª jornada de liga, aplazada por la participación en la Supercopa de Italia. La crisis de resultados, eso sí, tiene raíces mucho más profundas: desde la 13.ª jornada, y excluyendo ese triunfo, han llegado siete derrotas y tres empates. Apenas ocho goles a favor y hasta veinte en contra. Una involución que ha hecho caer al equipo de Vincenzo Italiano hasta la décima plaza, a once puntos del sexto, el Como.
Un recorrido que se enmarca en un contexto inevitablemente condicionado por la participación en la Europa League. El doble compromiso no es nuevo para el Bologna: ya lo gestionó el curso pasado, que acabó con la conquista de la Copa de Italia y un noveno puesto engañoso, porque en los últimos partidos —con la clasificación europea asegurada— los emilianos bajaron claramente el pistón. La Champions League, en cambio, fue una experiencia diferente: más decepcionante, pero quizá también menos exigente. El Bologna se despidió el curso pasado ya en la Fase de Liga, en un torneo en el que el simple hecho de estar ya suponía hacer historia reciente para el club. En la Europa League, en cambio, los boloñeses aspiran a llegar lo más lejos posible. Puede que en ese mayor desgaste se encuentre parte de la explicación del bajón en liga.



