AS Roma, el desplome de la defensa y el dato que deja retratado a Gasp: solo +1 respecto a hace un año
Los tiempos en que la AS Roma tenía la mejor defensa de la Serie A ya parecen un recuerdo lejano. En los últimos diez partidos, el equipo de Gian Piero Gasperini ha encajado 16 goles, 5 solo anoche en un duelo ante el Inter FC que dejó al descubierto todas las carencias de la zaga romanista. Si en el primer tramo de la temporada el conjunto capitalino marcaba poco pero encajaba aún menos, en el segundo, con Malen, ha visto algo más de gol pero ha perdido todo su equilibrio defensivo. De 0,6 tantos encajados por partido en las primeras 21 jornadas de Serie A se ha pasado a 1,6 en las últimas diez. "Haré las valoraciones con el club, precisas y claras. No creo que este equipo haya que reconstruirlo, sino reforzarlo. Tiene una base evidente; además estamos pagando ausencias muy largas y repetidas. El equipo seguirá cumpliendo al máximo, pero pensar en volar por los aires el grupo me parece una locura. Hay que reforzarlo, eso sí; probablemente haya que mejorarlo", afirmó Gasperini al término del partido.
Está claro, eso sí, que el partido de ayer puede pesar, y mucho, en el camino de los romanistas. En las ambiciones y en el ánimo. Si el Como de Fàbregas derrota hoy al Udinese, se escaparía a +6 con siete jornadas por disputarse. Una brecha importante a estas alturas de la temporada, también porque, en medio, está esa Juventus que, de aquí a finales de mayo, hará todo lo posible por no quedarse fuera de las cuatro primeras plazas.
El último partido de la AS Roma en la Champions League data del 6 de marzo de 2019. A estas alturas cuesta creer que el conjunto romanista vaya a regresar el próximo septiembre. En una temporada que, además, traerá consigo el año del centenario. La crónica dice que el equipo se ha derrumbado literalmente desde finales de enero, que las últimas diez jornadas han dejado más derrotas que victorias. Los 54 puntos sumados en 31 partidos no son ritmo de Champions: apenas uno más que hace un año a siete jornadas del final. Solo que entonces la primera parte de la temporada se tiró por la borda con la despedida prematura de De Rossi y la fallida apuesta por Juric, mientras que esta vez el arranque daba pie a esperanzas muy distintas. Sueños que, desde hace un par de meses, se han estrellado contra una defensa demasiado frágil como para sostenerlos.



