Aleksandar Stankovic: "El Inter FC, un sueño que perseguiré. ¿Demoler San Siro? Se llevan un trozo de vida"
«¿Filip y yo en el Inter FC? Siempre decimos que nacimos con la camiseta del Inter FC. Ese club es como nuestra casa». Palabra de Aleksandar Stankovic, el pequeño de la camada de talentos salida de la cantera nerazzurra, que este verano optó por una cesión al Club Brujas. Aun así, la entidad milanesa conserva dos opciones de recompra para los dos próximos veranos. «Papá jugaba en el primer equipo; nosotros, los tres hermanos, pasamos por la cantera...», cuenta el centrocampista nacido en 2005 sobre su trayectoria y la de sus hermanos, en una entrevista con HLN.
Pero el vínculo con los colores nerazzurri, del lado de Milán, es indestructible: «Aunque ahora sea jugador del Brujas, siempre seré aficionado del Inter FC. Eso no puede cambiar. Cuando mis hermanos y yo veíamos por la tele los partidos del Inter FC, teníamos que cerrar todas las ventanas y subir el volumen a tope; de lo contrario, oíamos a los aficionados celebrar el gol antes de verlo en la tele». Y la magia de San Siro tira mucho: «Cuando piensas en Milán, piensas en San Siro y en el Duomo. Demoler ese estadio es como si alguien te quitara un pedazo de vida. De niño, cuando me despertaba y miraba por la ventana, lo primero que veía era San Siro», relata el serbio de 20 años.
«Y siempre me decía: “¡un día jugarás ahí!”», prosiguió. «Llegué al primer equipo, pero no disputé ni un minuto. Ese sigue siendo un sueño que perseguiré», promete. «Claro, soy un futbolista profesional, no un niño, y soy consciente de la realidad. En este momento de mi carrera, el Club Brujas es el mejor contexto posible para mí. Necesito jugar y ganar confianza». En cuanto a los referentes en su posición: «Joshua Kimmich y Frenkie de Jong», arranca.
«¿Y Yamal?», le preguntan. Y Stankovic responde: «Es el mejor futbolista del mundo, pero yo me fijo más en los jugadores de mi posición. Si tuviera que elegir entre Kimmich y De Jong... es realmente difícil... Entonces me quedo con... Hans Vanaken. Mi ídolo es mi padre, pero todos saben que mis futbolistas preferidos son Calhanoglu y Barella. Son de nivel mundial. Solía quedarme de pie junto al campo para verles entrenar. Es para coger unas palomitas, mirar y disfrutar. Intento absorber parte de su conocimiento», concluye.



