AC Milan-Inter FC, cuentas comparadas: adelantamiento nerazzurro; los rossoneri aguantan, pero con más plusvalías
El derbi de Milán se juega en San Siro, pero también fuera del césped. Las cuentas 2024/25, las últimas disponibles para ambos clubes, dibujan dos radiografías muy distintas. El Inter FC cerró el ejercicio a 30 de junio con 567 millones de euros de ingresos y un beneficio neto de 35,4 millones: el empujón llega, sobre todo, por la gran campaña europea del último curso con Simone Inzaghi en el banquillo. La principal partida son los derechos de TV (264,4 millones), pero también crece el capítulo estadio (98,8) y el área comercial (142,3) registra números muy sólidos. Además, en facturación, el Inter ha adelantado a su vecino, como veremos.
En el capítulo de costes, el valor de la producción se eleva a 482 millones: el gasto de personal asciende a 253,2 millones (209,2 correspondientes a la plantilla deportiva), mientras que amortizaciones y deterioros bajan de la barrera de los 100 millones. Así, el Inter lleva el EBIT (A–B) hasta +84,9 millones de euros. Eso sí, la estructura financiera sigue siendo pesada: la deuda financiera neta se sitúa en -248,4 millones y el patrimonio neto consolidado permanece ligeramente en negativo (-12,3 millones), aunque con una mejora clara año a año. Un escenario llamado a mejorar de forma significativa gracias a la reciente refinanciación del bono, que alarga su vencimiento y, sobre todo, reduce los intereses.
El AC Milan, por su parte, presenta un valor de la producción de 494,5 millones y un beneficio consolidado de +3 millones (tercer año consecutivo en positivo), con un patrimonio neto de +199,4 millones pero una posición financiera neta de -92,6 millones. La estructura de ingresos está más equilibrada entre comercial (152,3) y audiovisuales (154,2), mientras que el mercado pesa mucho: plusvalías por 55,9 millones y más de 80 millones en ingresos totales por operaciones con futbolistas.
Números fríos que explican las implicaciones prácticas: a día de hoy, el Inter puede planificar con más margen operativo y con ingresos recurrentes más altos, pero debe seguir gestionando el apalancamiento; el Milan, más equilibrado, parece obligado a proteger la sostenibilidad apostando por el crecimiento comercial y por operaciones de compraventa de jugadores selectivas, sin disparar en exceso el coste de la plantilla.



