Cortegana desvela el futuro de Arbeloa: tiene los días contados
El banquillo del Real Madrid sigue siendo terreno provisional. Al menos, de puertas para dentro. Según informa Mario Cortegana en The Athletic, nadie en el club describe el papel de Álvaro Arbeloa como un compromiso a largo plazo. El mensaje interno es claro, y apunta a que su figura es la de un técnico de transición. La idea de la directiva pasaría por nombrar a un sustituto “más permanente” de Xabi Alonso el próximo verano.
🚨 NOBODY at Real Madrid describes Alvaro Arbeloa’s role a long-term commitment.
— Transfer News Live (@DeadlineDayLive) January 30, 2026
The belief is that a more permanent replacement for Xabi Alonso will be appointed in the summer.
The Spanish Giants expect to receive a hostile reception from their own supporters at the Bernabeu… pic.twitter.com/MQnvIp0g47
Cortegana añade que en Valdebebas valoran el trabajo de Arbeloa, su conocimiento del club y la forma en la que ha asumido una situación compleja sin levantar la voz ni pedir más de la cuenta. Pero el plan siempre ha sido otro. El salmantino es una solución de emergencia para estabilizar al equipo y ganar tiempo mientras se decide el próximo gran movimiento en el banquillo. Obviamente, si el Real Madrid gana Liga o Champions en mayo, podría quedarse a título definitivo en el banquillo merengue.
Posibles sustitutos para Arbeloa
En cualquier caso, en el entorno madridista suenan con fuerza dos nombres. Por un lado, Unai Emery, actualmente en el Aston Villa, un técnico meticuloso, con recorrido europeo y capacidad probada para construir proyectos competitivos. Por otro, Jürgen Klopp, ahora en un rol directivo dentro del grupo Red Bull.
La información de The Athletic encaja con la sensación que se respira alrededor del equipo. Arbeloa no está siendo evaluado como “el futuro”, sino como el presente necesario. Con o sin títulos, en el Real Madrid parecen querer iniciar un nuevo proyecto desde cero en verano. Así las cosas, solo los títulos podrían convertir al salmantino en entrenador permanente del primer equipo.



