Vinicius, en estado de gracia: el efecto Arbeloa y números de vértigo. Ahora el Real Madrid trabaja en su renovación
Hace unas semanas, todo estaba en entredicho. Los pitos del Bernabéu, las críticas insistentes y los rumores sobre una posible salida habían puesto a Vinícius Júnior bajo una presión difícil de soportar. Pero el delantero brasileño del Real Madrid eligió el camino más duro: quedarse, trabajar y darle la vuelta al veredicto. El diario español As repasa el momento del crack sudamericano.
El tramo más delicado coincidió con la salida de Xabi Alonso, un golpe duro también en lo anímico. Ya en Estados Unidos había quedado claro que la sintonía futbolística nunca llegó a despegar. El punto de inflexión llegó con la llegada de Álvaro Arbeloa, que desde el primer día lanzó un mensaje claro: "Quiero a un Vinicius feliz". El club hizo el resto, protegiéndole justo cuando el respaldo parecía venirse abajo.
Hoy el brasileño se siente "mejor que nunca", también en las conversaciones para renovar un contrato que vence en 2027. Los números hablan por él: cinco partidos seguidos viendo puerta, 13 goles y 11 asistencias en la temporada, con margen para acercarse a los registros del curso pasado. Pero no es solo cuestión de cifras: Vinicius presiona, repliega, roba balones y tira del carro.
En Valdebebas le ven como un símbolo de resiliencia. En silencio, como ya ocurrió en otras ocasiones, el Real trabaja en su renovación. Mientras tanto, Vinicius ya ha ganado su partido más importante: convertir los pitos en liderazgo.



