Radu: "Cambiaba de equipo cada seis meses; en el Celta, la mejor experiencia de mi carrera"
Desde que dejó Rumanía de niño, en 2012, Ionut Andrei Radu ha vivido como un auténtico trotamundos del fútbol. Formado entre el Steaua y el Dinamo de Bucarest, con solo 15 años llegó al Inter FC, desde donde encadenó cesiones en cinco clubes italianos y también jugó en Francia e Inglaterra. La estabilidad la encontró el pasado verano en Vigo, en el Celta, donde se ha ganado al vestuario y a la afición con paradas decisivas y un carácter alegre.
"Cuando tenía 15 años, un ojeador del Inter FC habló con mi padre para que hiciera una prueba: siempre fue mi sueño jugar en el extranjero", cuenta Radu. Su capacidad de adaptación también se nota con los idiomas: "El español se parece al italiano y al rumano; para mí fue fácil". En Vigo ha encontrado continuidad y tranquilidad tras años de cesiones. "Antes estaba estresado, cambiaba de equipo cada seis meses. Aquí tengo mi sitio y puedo centrarme en el fútbol; es la mejor experiencia de mi carrera". El portero también habla de sus compañeros y de los próximos retos: "Aquí hay muchos jóvenes con calidad, el Celta trabaja bien y el entrenador Giráldez no tiene techo: sabe gestionar el grupo y hacernos crecer".
Radu ya mira al partidazo contra el Real Madrid: "Siempre es difícil, pero tenemos que aprovechar sus bajas y hacer nuestro juego. Cada partido es distinto; será divertido". Sobre el sueño europeo, añade: "¿La final de Estambul? Es el sueño prohibido de todos. Pero tenemos que mantener los pies en el suelo y trabajar duro". ¿Y fuera del campo? Radu disfruta con el equipo y la afición. La célebre celebración sobre el césped, haciendo el pino, nació de una experiencia en Ibiza: "La practiqué mil veces en un barco y luego decidí hacerla con el Celta cuando ganamos". Polifacético también en la vida: "Toco el piano, me gusta experimentar".



