Kampl se despide del RB Leipzig: "Vuelvo a casa. Mi hermano ha fallecido y mi padre no está bien"
Una tragedia familiar que recoloca sus prioridades y que, probablemente, pone punto final a su carrera. A los 35 años, Kevin Kampl ha decidido dejar el RB Leipzig, pero la del esloveno no es una despedida como la de tantos otros futbolistas, que se marchan por edad o por lesiones. La suya es una decisión tomada con el corazón: volver a casa y arropar a los suyos.
Lo explicó el jugador en una carta publicada en la web del club sajón: "Estos últimos meses han sido muy intensos para mi familia y para mí, marcados por un dolor profundo. La pérdida repentina de mi hermano me ha hecho comprender lo valioso que es el tiempo y lo importante que es pasarlo con las personas que más queremos. Después de todos estos años, he entendido que ha llegado el momento de volver a casa, también porque mi padre no está bien y quiero pasar más tiempo con él. Un tiempo que no se recupera.
Por muy difícil que sea este paso para mí, hay decisiones en la vida más importantes que el fútbol. Me habría gustado jugar una vez más en nuestro estadio delante de vosotros, nuestros aficionados. No era así como imaginaba mi despedida. Pero a veces la vida impone otras prioridades, y yo estoy en paz con esta decisión. Hemos hecho historia juntos. Llevaré siempre en el corazón estos ocho años y medio en el Leipzig. Desde el primer día me acogieron con un cariño increíble. Juntos hicimos historia, ganamos los primeros títulos del club, vivimos momentos extraordinarios y afrontamos fases complicadas como un grupo unido. Esa unión nos hizo fuertes.
El tiempo ha volado, señal de lo feliz que he sido aquí, como persona y como futbolista. Estoy inmensamente agradecido al club, a los entrenadores, a todos los empleados, a mis compañeros, a la afición y a toda la ciudad de Leipzig. El tiempo pasó en un suspiro, prueba de lo feliz que fui aquí. Me entristece que este camino termine, pero estoy orgulloso de lo que hemos conseguido juntos. Mi agradecimiento especial es para vosotros, aficionados. ¡Gracias por considerarme siempre uno de los vuestros! Siempre intenté darlo todo por el club, por vosotros y por los chicos del vestuario. Os deseo sinceramente lo mejor y estoy convencido de que el RB Leipzig tiene por delante un gran futuro. También doy las gracias a todos los clubes que han formado parte de mi carrera, en especial al Bayer Leverkusen y al RB Salzburgo. Todos fueron piezas importantes de mi trayectoria.
El 17 de enero estoy deseando volver a entrar en el estadio y despedirme en persona de vosotros, del equipo y del club, en el partido contra el Bayern Múnich. Ese adiós cara a cara significa muchísimo para mí. Gracias por este periodo maravilloso. Nunca os olvidaré".



