Menu EditorialFútbol InternacionalSerie ACalendario
CalendarioNetworkContactos

Entre Acerbi, Rüdiger y Burn: el trabajo de Haaland en el City, con agarrones de camiseta y trash talk

Entre Acerbi, Rüdiger y Burn: el trabajo de Haaland en el City, con agarrones de camiseta y trash talkTODOmercadoWEB.es
© foto de www.imagephotoagency.it
Hoy a las 12:41Fútbol Internacional
Yvonne Alessandro

Otro día en la oficina, la publicación de Erling Haaland junto a una foto de su último duelo físico con Dan Burn, defensa del Newcastle United en la Premier League. Pero antes fueron van Hecke, del Brighton, Bassey, del Fulham FC, Gabriel, del Arsenal FC... y la lista sigue. "Es el único delantero que he visto en mi vida que hace más faltas a los defensas de las que los defensas le hacen a él", dijo su técnico, Pep Guardiola, exasperado. "No he visto nada igual. Al inicio de la temporada los árbitros dijeron que sería al revés (en referencia a los agarrones), pero, sinceramente, es justo lo contrario. Cada vez que Erling toca al rival, es falta de Erling. No lo entiendo".

Este es el repertorio de Haaland. El delantero centro noruego es enorme físicamente, también veloz, y por tanto una amenaza constante para los zagueros rivales, obligados a cortar por lo sano o a tirar de artimañas para frenarlo. Ese desajuste a base de empellones también viene condicionado por la salida más en corto de Donnarumma y Trafford en la construcción desde atrás, con los marcadores directos del tanque noruego lanzados al cuerpo a cuerpo. En definitiva, un estilo old school en la Premier League, aprendido de niño cuando su padre militaba en el Manchester City, el Nottingham Forest y el Leeds United, este último su rival hoy en liga.

También en la Champions League dejó espectáculo: ahí queda, por ejemplo, el duelo de agarrones de camiseta y risas con Francesco Acerbi en la final de Estambul ante el Inter FC. O el cara a cara con Antonio Rüdiger, del Real Madrid, que se empapó de vídeos en YouTube para preparar el choque de titanes. Y se le pegó, literalmente. Hay un detalle clave que realza las virtudes de Haaland: la vuelta a un estado de forma pletórico. Pero si el ariete de 25 años se enciende, por ejemplo ante el juego sucio, normalmente hay problemas para cualquiera que se cruce en su camino. Con un poco de "sano" trash talk —provocaciones, para entendernos— para subir la temperatura y desquiciar al que tiene delante.

Editorial
Fútbol Internacional
Serie A
Más leidás