El Tottenham vuelve a perder; Tudor ve señales alentadoras. Ahora toca sumar
Noche para olvidar para el Tottenham y su técnico interino Igor Tudor. Los Spurs cayeron 3-1 ante el Crystal Palace en un partido que arrancó de cara, pero se torció en un suspiro. El Tottenham se adelantó con un tanto de Dominic Solanke, encendiendo las esperanzas de la afición presente en el estadio. Sin embargo, el punto de inflexión llegó poco después con la expulsión de Micky van de Ven. Desde ahí, el duelo cambió por completo: el Crystal Palace aprovechó la superioridad numérica para firmar tres goles en un abrir y cerrar de ojos y darle la vuelta al marcador.
La noche terminó con un clima muy tenso también en la grada, donde se vivieron momentos de tensión entre aficionados al término del encuentro.
Pese a la derrota, Tudor quiso quedarse con cosas positivas de los suyos. “Fue como jugar dos partidos distintos. Tras la roja empezó otro encuentro”, explicó ante los micrófonos de TNT Sports. “Estoy muy decepcionado, como la afición, pero tenemos que seguir trabajando y creyendo. Después de este partido creo aún más que antes”.
El técnico croata subrayó que, aun así, vio señales alentadoras en el equipo: “Vi energía, ganas y más pasión. El equipo compitió, pero por desgracia la expulsión lo cambió todo”. En BBC, Tudor insistió en la misma idea: “Es un momento difícil, pero pasará. Estoy convencido”. El entrenador recordó además que aún quedan nueve jornadas de liga y que el regreso de varios jugadores, entre ellos Cristian Romero, puede darle un nuevo impulso al equipo en las próximas semanas.



