Una AS Roma entre tensiones y decepciones busca rearmarse en Lecce: las últimas desde Trigoria
La AS Roma atraviesa un momento muy delicado. Hablemos claro: la derrota en casa a manos del Bolonia y la consiguiente eliminación en la Europa League han dejado mucha decepción en los pasillos del Centro Sportivo “Fulvio Bernardini” de Trigoria y han agudizado aún más unas tensiones que vienen de meses. Al día siguiente del descalabro del Olímpico, de hecho, hubo una cumbre entre Ryan Friedkin, Gasperini, Ranieri y Massara para analizar los problemas aflorados en este periodo y debatir sobre el futuro. De ese encuentro salió una idea clave —ahora más que nunca—: la necesidad de amarrar el cuarto puesto en los nueve partidos que quedan hasta el final de la temporada.
Aunque el clima no sea el ideal, conviene no hablar ahora de una temporada fracasada. Pese al sinsabor que han dejado las copas, la AS Roma sigue en la pelea por su gran objetivo: clasificarse para la próxima Champions League. A pesar de los últimos tropiezos, hoy, ante el Lecce, tiene la opción de dar caza a la Juventus —frenada por el Sassuolo anoche— con el resultado del Como-Pisa de las 12:30 ya sobre la mesa. En definitiva, nada está perdido en liga: más allá de ganar, el duelo ante los salentinos debe ser un punto de inflexión para no caer en el abismo.
Sobre el césped, Gian Piero Gasperini tendrá que lidiar con bajas de peso y con la fatiga acumulada. La primera duda pasa por quién ocupará el lugar del sancionado Wesley: Tsimikas parte con ventaja en el pulso, pero Rensch podría entrar igualmente en el once titular para dar descanso a Celik. El Aynaoui se juega un sitio en la medular con Pisilli para acompañar a Cristante y cubrir la baja del lesionado Koné. Arriba, gana enteros la opción de ver a Vaz de inicio junto al imprescindible Malen. Para la lista de convocados, eso sí, habrá que esperar unas horas más.



