Un Bayern Múnich menos demoledor, pero manda ante la Atalanta también en la vuelta: 1-0 al descanso
Descanso en el Bayern Múnich-Atalanta, 1-0 en el intermedio del partido de vuelta de los octavos de final de la Champions League.
El choque de esta noche entre Bayern Múnich y Atalanta llega prácticamente sentenciado tras el 6-1 de la ida para los alemanes. No extraña, por tanto, el carrusel de rotaciones en ambos banquillos: en la portería de la Dea sale de inicio Sportiello y no Carnesecchi, mientras que en el frente de ataque de Kompany vuelve al once Kane, suplente el pasado martes.
En el Allianz Arena se respira, en cualquier caso, un gran ambiente, de los de "Notti Magiche". No por casualidad, ese es el lema que luce en las bufandas especiales del orgulloso sector visitante que acompaña a la Dea. El partido, como era de esperar, arranca con un Bayern Múnich asfixiando y empujando atrás a la Atalanta desde casi el primer minuto.
Los de Palladino aguantan el tipo durante buena parte del primer acto, incluso con el primer disparo del choque a cargo de Bellanova, pero caen por un lance desafortunado: Kane se suelta dentro del área para rematar, Scalvini bloquea el tiro con el brazo y el colegiado, el francés Bastien, tras ser llamado al monitor por el VAR, señala penalti.
Kane asume la responsabilidad desde los once metros, y en su primer intento se topa con un paradón de Sportiello. El problema para el meta de la Atalanta es que tenía ambos pies por delante de la línea de gol en el momento del golpeo: penalti a repetir. A la segunda, el ariete de la selección inglesa no perdona y firma el 1-0. Un marcador con el que se llega al descanso tras largos tramos de dominio y asedio de los locales, aunque sin más consecuencias. Es más, en una de las últimas, Pasalic rozó el empate, pero Urbig lo evitó con otro paradón.



