Pjanic cuelga las botas: de la AS Roma a la Juventus, cuando Nainggolan dijo: "No le hablo más"
La retirada de Miralem Pjanic —adelantada por nuestra redacción AQUÍ— ha sido, quizá, el desenlace inevitable de dos factores. Uno, la edad, de la que no se libra nadie. El otro, los problemas físicos que el bosnio ha ido arrastrando a lo largo de los años, con un rendimiento a la baja. Tal vez de forma precipitada, como un esquiador en pleno descenso. Su última aventura, tras tres años en Arabia Saudí, fue en el CSKA de Moscú, en Rusia: levantó la Copa y se marchó el pasado 25 de julio.
"Si Pjanic firma por la Juve, no le hablo más". La frase es de Radja Nainggolan, entre broma y verdad, en el momento del traspaso del bosnio de la AS Roma a la Juventus. En realidad, el propio Radja, tras el Italia-Bélgica de 2016, se sinceró ante los periodistas, como diciendo: "¿Qué puedo hacer yo si él quiere irse?". Sus palabras, más o menos, fueron estas: "Para mí es como un hermano y le deseo lo mejor. Es cierto que se ha ido a la Juventus, pero yo acepto su decisión. Le tengo cariño y se lo seguiré teniendo. Seguro que era mejor jugar juntos, pero ahora él ha tomado otro camino y ya está. Seguiré queriéndole, pero por desgracia en el fútbol estas cosas pasan".
Pjanic significó mucho para la AS Roma. Cinco temporadas, 185 partidos y 30 goles. Menos en la Juventus, en una etapa igualmente notable, que cerró con 178 encuentros y 22 dianas. Después llegó la despedida en el verano de 2020, sacrificada en el altar de las plusvalías contables, con el trueque que llevó a Arthur a vestir de bianconero: no fue un buen negocio para ninguno de los dos clubes.



