No está nada fácil. Italia no logra romper el muro: 0-0 al 45' ante Irlanda del Norte
Todavía no hemos conseguido abrir la lata. Tras 45 minutos, el partido se está jugando en un terreno más propicio para los de O'Neill que para Italia. El peso del juego es de los de Gattuso, sí, pero Irlanda del Norte es un equipo correoso. Un conjunto que, con sus armas, está haciendo todo lo que puede y algo más. Italia, en cambio, no consigue derribar la muralla: al doble pitido en el Estadio de Bérgamo, sigue el 0-0, un marcador que hasta ahora se ha intentado mover sin la suficiente convicción.
Italia salió al campo con su mejor once posible: Bastoni, ya recuperado, fue el central del trío atrás junto a Mancini y Calafiori. Politano y Dimarco actuaron como carrileros en la línea de cinco del centro del campo; Kean y Retegui, en el centro del ataque. El guion quedó claro desde los primeros compases: ante el 5-4-1 de los norirlandeses, el equipo de Gattuso llevó la iniciativa desde el inicio. Primer córner al 3', otro al 6' que acabó en la primera ocasión del partido, firmada por Dimarco. Con la zurda, el carrilero del Inter FC obligó a intervenir al joven portero Charles, que rechazó y el balón pasó entre las piernas de un Retegui que no estuvo lo bastante rápido para aprovecharla.
El equipo de O'Neill, hasta ahora, hace exactamente lo esperado. Mucha agresividad y balones largos. Cada vez que ha podido, pelotas colgadas al área de Donnarumma, buscando la peinada buena. No ha llegado, pero es un factor a tener en cuenta hasta el final del partido. En el 21', Galbraith, el jugador más talentoso de los británicos, trató de asustar a Italia con una conducción por dentro, pero su disparo desde la frontal, tras un desvío, acabó mansamente en las manos del capitán italiano.
¿Y Italia? Durante unos diez minutos bajó demasiado el ritmo, pero volvió a pisar el acelerador pasada la media hora. En el 34', en otro córner para Italia, probó Bastoni de cabeza: desvió de forma decisiva Spencer. En el 39', Moise Kean lo intentó con un remate desde la frontal que se marchó por encima del larguero. Después, Bastoni, de cabeza a la salida de un córner botado por Dimarco: balón por encima del larguero. Sigue siendo muy poco: hay que insistir sin caer en el nerviosismo. Hay que abrir la lata.



