Misión imposible para el Pisa: el destino parece escrito, pero nunca bajar los brazos
La situación es cada vez más difícil. Colista, empatado con el Hellas Verona, y con el fantasma de la Serie B más real que nunca. El Pisa se juega este Domingo de Pascua las últimas opciones que le quedan de intentar una remontada que rozaría la gesta. El equipo de Oscar Hiljemark, en casa ante el Torino, busca tres puntos que serían oxígeno y podrían dar un hilo de esperanza para recortar la brecha con los que marcan la salvación: Lecce y Cremonese.
Solo dos victorias en liga
Eso sí, el cambio en el banquillo no le ha sentado bien al conjunto nerazzurro, que se ha topado con muchas dificultades a lo largo de la temporada y en los últimos cinco partidos solo ha sumado tres puntos, fruto del triunfo en casa ante el Cagliari. Demasiado poco para un equipo que, en todo el campeonato, apenas ha sido capaz de llevarse los tres puntos en dos ocasiones.
Nunca bajar los brazos
Nada de darse por vencidos. El cuadro toscano no tiene intención de bajar los brazos ni de dar el flanco al rival. La idea, como siempre, será vender cara la piel y encadenar el mayor número posible de resultados positivos, a ser posible victorias. Las cuentas se harán al final. Pero la misión sigue siendo complicada.



