Lazio, dos años en caída libre: del Bayern a Pilsen para acabar en un Olímpico desierto ante el Atalanta
Marzo de 2024. La Lazio de Maurizio Sarri se plantó en el Allianz Arena de Múnich para la vuelta de los octavos de final de la Champions League amparada por el 1-0 de la ida. Los celestes buscaban la machada, que no llegó, pero dieron la cara ante uno de los colosos de Europa. Doce meses después cambian la competición y el desenlace: esta vez la Lazio sí firmó la gesta. En la ida de los octavos de la Europa League, en Pilsen, el equipo de Baroni ganó con nueve contra once gracias a un gol de Isaksen en el 97’. Aquella Lazio se quedó a un penalti de meterse en semifinales de la Europa League, una meta que no alcanza desde la Copa de la UEFA de 2003. Doce meses más tarde, todo ha cambiado y hoy pensar siquiera en clasificarse para Europa suena a utopía.
Lazio, una semifinal de Copa de Italia para salvar una temporada
Que la Copa de Italia pueda ser la competición capaz de salvarle la temporada a la Lazio no es ninguna novedad. En 2009 trajo la despedida perfecta de Delio Rossi del banquillo de la Lazio, cansado tras años en Formello y consumido por una relación ya desgastada con el club (¿suena familiar?). El 26 de mayo de 2013 quedará para la historia de la Lazio y aquella final permitió a los romanos seguir en Europa tras una temporada anodina en la Serie A. Lo mismo sucedió en 2019 con Simone Inzaghi en el banquillo, ganando la final precisamente contra el Atalanta, rival de hoy. La semifinal de hace tres días se vivió como el partido de la vida en un Olímpico desierto. Con eso basta para retratar a la perfección en qué se ha convertido hoy la Lazio. De jugar los octavos de la Champions a rozar las semifinales de la Europa League. Hoy la “vida” es una semifinal de Copa de Italia. Quien se conforma, se consuela... a medias.



