La decena y la continuidad: los dos retos de Colombo, más allá de la salvación del Génova
Entrega y goles. Esta está siendo, sin duda, la mejor temporada de Lorenzo Colombo. El delantero del Génova no deja de crecer y se ha ido ganando un papel cada vez más central en el tablero del míster Daniele De Rossi. Tras un arranque en el que le costaba ver puerta, quizá demasiado aislado en el 4-2-3-1 del míster Vieira, el clic llegó con el cambio al 3-5-2 que, ya en la noche de Reggio Emilia ante el Sassuolo, Roberto Murgita y Mimmo Criscito habían puesto en práctica. En el Mapei Stadium no llegó el tanto, pero se empezaron a ver las primeras conexiones con Vitinha, con las dos puntas buscándose una y otra vez.
Récord igualado entre los profesionales
El punto de inflexión definitivo llegó ante la Fiorentina, en el estreno del ex centrocampista de la Roma en el banquillo. El 2-2, un tanto quizá fortuito por la acción pero merecido por su insistencia, le liberó. En Cagliari llegó la asistencia a Vitinha; después, marcó contra el Verona y forzó un penalti en Udine. Más tarde volvió a ver puerta frente a Pisa, Milan, Cagliari y Nápoles, hasta igualar su mejor registro entre los profesionales: seis goles.
A por la continuidad
Ahora le quedan ocho partidos para dar el acelerón definitivo y buscar la decena, una meta que aún no ha alcanzado. En su horizonte hay un doble objetivo: también ganarse la continuidad como rojiazul. Colombo llegó cedido por el Milan con una obligación de compra que se activa al alcanzar 22 apariciones (ya suma 32 esta temporada), anotar cinco goles (lleva seis) y certificar la permanencia del Génova. Un objetivo colectivo que todo el grupo persigue junto al míster De Rossi.



