El nuevo orden de la Juventus arranca con Spalletti. Porque siempre hace falta un entrenador top
La Juventus ha entendido que hace falta un entrenador top. Y hace falta siempre para aguantar una presión como la de Turín. Por eso Allegri rindió muy bien en su primera etapa, de forma discreta en la segunda —mucho más complicada—, y Sarri, pese a mil dificultades, acabó levantando el Scudetto, todavía a rebufo de lo anterior. Desde entonces, con Pirlo, Thiago Motta e Igor Tudor, solo llegaron críticas a mansalva. La realidad es que, como con el portero, los puestos clave y únicos no se pueden confiar a quien no lo ha demostrado. Podía haber funcionado Gasperini; Conte llegó en un momento (muy) distinto y trajo una bocanada de aire fresco. Con los demás es más duro: Klopp, Guardiola, Ancelotti —inalcanzable, vale— o Spalletti.
Por eso el nuevo orden de la Juventus parte del técnico toscano. Cuenta con décadas de experiencia, ha dirigido dos veces al AS Roma, ha ganado el tercer Scudetto frente al SSC Napoli, donde otros (Sarri) no lo lograron. Tiene espaldas anchas para aguantar la presión, y la propia afición le cuestiona mucho menos. Los pitos, cuando llegan, no van para él. Al menos en esta fase; en otras podría pasar.
Así, los Elkann han decidido renovarle el contrato. En los próximos días se sabrá más, pero el acuerdo será por dos temporadas, haya o no cuarto puesto. Para dar sentido al proyecto y no vivir en la provisionalidad, una situación que se arrastra desde el segundo año de la segunda etapa de Allegri. El presente es este; el futuro, ya se verá.



