El fracaso de Italia visto desde Bosnia: "Quizá les echáis demasiadas culpas a vuestros jugadores"
El fútbol de Italia atraviesa un momento durísimo: quedarse fuera del próximo Mundial es solo la última señal de que todo el movimiento necesita una renovación total. El último fracaso llegó a manos de Bosnia y Herzegovina, que estos días, en cambio, celebra el billete tras dos ediciones ausente. Pero, ¿cómo se vivió el partido del martes desde Bosnia? Lo hablamos con Haris Mrkonja, periodista de N1, presente en Zenica.
¿Cómo se percibe la situación de Italia desde Bosnia?
"A pesar de que Bosnia y Herzegovina, en una de las noches más importantes para su fútbol, lograra derrotar a la selección italiana, el respeto hacia un combinado que ha ganado cuatro Copas del Mundo nunca ha estado en duda. Al día siguiente del partido quedó la sensación de que los italianos quizá cargaron en exceso las culpas sobre sus propios jugadores y reconocieron muy poco mérito a la selección de Bosnia y Herzegovina, que firmó un partido de altísimo nivel y mereció de pleno la victoria".
En cualquier caso, la relación entre ambos países pareció salir reforzada tras esa noche, ¿no?
"Es importante subrayar que lo ocurrido en el campo no afecta en absoluto a la relación que los bosnios y herzegovinos tienen con Italia y sus ciudadanos. Como dijo Edin Džeko en rueda de prensa: \"Durante 90 minutos fue una guerra; ahora volvemos a ser todos amigos\"".
¿Sorprende ver a Italia otra vez fuera del Mundial?
"Para muchos en Bosnia y Herzegovina será extraño ver un Mundial sin Italia, un país que representa la esencia del fútbol pero que, evidentemente, atraviesa serios problemas estructurales. Pese al enorme talento, el fútbol italiano ahora mismo no es capaz de exprimir todo su potencial. Déjame añadir algo".
Adelante.
"Por otro lado, Bosnia y Herzegovina también afronta numerosas dificultades, pero en estos 90 minutos de repesca mostró más, lo suficiente como para ganarse el billete al Mundial".
Ahora en Italia se respira aire de revolución a todos los niveles.
"Quizá la ausencia del Mundial sea también un punto de inflexión para Italia, un momento que obligue a los dirigentes del fútbol italiano a acometer cambios profundos y necesarios. Porque, desde ese prisma, cuesta imaginar que el fútbol italiano pueda caer aún más bajo que el nivel actual".



