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De la tragedia Astori a Commisso: demasiadas heridas que Florencia no consigue cicatrizar

De la tragedia Astori a Commisso: demasiadas heridas que Florencia no consigue cicatrizarTODOmercadoWEB.es
© foto de Federico De Luca 2024 @fdlcom
Hoy a las 16:15Serie A
Niccolò Righi

Florencia amanece conmocionada por la muerte del presidente Rocco Commisso. Y, por desgracia, no es una novedad. En plena noche, desde Estados Unidos, llegó el anuncio del fallecimiento del propietario de la ACF Fiorentina, reabriendo una herida que muchos aficionados confiaban en no tener que revivir. De la tragedia de Astori a la de Barone, luego el susto por el colapso de Bove que tuvo en vilo a todo el mundo del fútbol, hasta la trágica noticia de hoy. Demasiadas veces, en Florencia se ha llorado en estos años por cosas mucho más importantes y graves que una final perdida, un ídolo traspasado o una temporada torcida.

Todo empezó aquel maldito 4 de marzo de 2018, la fecha que privó a todo el mundo del fútbol de un padre, un capitán, un jugador al que todos definían como un ‘referente’: Davide Astori. Desde el brazalete de capitán en su honor, a un estadio del Viola Park bautizado con su nombre, el dorsal 13 retirado, y el recuerdo al final de la lectura de las alineaciones, desde entonces Astori se convirtió en el símbolo de toda una ciudad. El capitán, para siempre, de un pueblo que ha hecho inmortal su nombre y no deja de homenajearle.

El 17 de marzo de 2024, la concentración en Bérgamo, donde estaba programado un Atalanta-ACF Fiorentina, quedó sacudida por un repentino malestar que afectó al entonces director general Joe Barone. De nada sirvió la carrera al San Raffaele, donde el dirigente falleció al día siguiente. “Joe no morirá nunca, vivirá para siempre en nuestros corazones”, fue el mensaje de Commisso para quien, más que un colaborador, era un amigo de absoluta confianza, y a quien dedicó la Villa situada dentro del Viola Park.

Hace poco más de un año llegó el susto por el desvanecimiento de Edoardo Bove. 1 de diciembre de 2024, minuto 17 de un Inter FC-ACF Fiorentina: un mareo sorprende al centrocampista viola, que se desploma sobre el césped. La situación pareció gravísima desde el primer momento y los servicios médicos lo trasladaron de inmediato a Careggi ante la mirada de un Franchi enmudecido. Afortunadamente, aquella vez ganó la vida, pero el impacto psicológico para un vestuario y un entorno ya golpeados dejó una cicatriz difícil de cerrar.

Florencia, en los últimos años, ha aprendido a unirse en silencio, a transformar el dolor en memoria y la memoria en identidad. Rocco Commisso entra ahora en ese panteón de rostros y nombres que, en realidad, nunca se irán.

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