Con uno más y un gol arriba, el SSC Napoli se deja remontar en Copenhague: 1-1 amargo en la Champions
'Cualquier resultado que no sea ganar no será bien recibido', avisó Conte. Pues este 1-1 de Champions League en Dinamarca, en Copenhague, por cómo se puso el partido, no puede saber a otra cosa que no sea amargo. El SSC Napoli se fue al descanso con superioridad numérica por la expulsión de Delaney y por delante gracias al cabezazo del de siempre, McTominay. Pero tras el descanso se dejó remontar: penalti cometido por Buongiorno, detenido por Milinkovic-Savic, y Larsson empujó el rechace a la red. El empate complica y mucho su Champions: ahora los napolitanos tendrán que ganar sí o sí al Chelsea en la última jornada para clasificarse para el play-off.
El guion
Para este duelo a vida o muerte, Conte se plantó en Copenhague con Vergara en el tridente, un inédito Gutiérrez como carrilero por la derecha y Buongiorno de central en lugar de Rrahmani. Aun así, el SSC Napoli salió valiente, llevó la iniciativa desde el inicio, ante un FC Copenhague ordenado, muy junto, compacto. Ese fue el guion: intensidad, pero poco espacio. Los napolitanos superaron el 70% de posesión en la primera media hora, aunque solo contaron con una ocasión clara: un derechazo desde la frontal del debutante Vergara tras una gran acción en corto. El resto, dominio territorial y poco más.
El punto de inflexión, en cuatro minutos
El posible giro del partido llegó pasada la media hora. Delaney entró muy duro a Lobotka. El árbitro no lo apreció, pero en la sala VAR sí: revisión en el monitor y roja directa para el capitán del Copenhague. Un encuentro atado tácticamente, con uno menos (y vaya jugador), podía saltar por los aires. Y así fue. Porque tres minutos después el choque cambió y los daneses ya no pudieron refugiarse atrás y salir en largo: en el 39', a la salida de un córner, McTominay se zafó de su marca y cabeceó a la escuadra, imparable para el meta Kotarski. 0-1 y celebración de Conte en la banda, consciente del peso de ese gol. El resto del primer tiempo fue trámite, algo de cansancio y poca precisión por ambos lados. Al descanso, 0-1: mandaba el SSC Napoli.
Penalti y empate
Con uno más, el SSC Napoli siguió llevando la iniciativa tras el descanso. No generó demasiadas claras, pero se instaló en campo rival. Un derechazo a la media vuelta de Hojlund y otro intento de Vergara fueron los únicos tiros entre palos, mientras que el Copenhague apenas inquietaba. Hasta el 69', cuando, sobre un balón para Elyounoussi dentro del área, Buongiorno fue demasiado vehemente: penalti. Lo lanzó Larsson: Milinkovic-Savic adivinó y paró, pero el propio Larsson cazó el rechace y la mandó dentro. Fue el 1-1 en el Parken.
El asedio final
Los últimos veinte minutos fueron un asedio del SSC Napoli, con uno más y mucha artillería: entraron Lang, Lucca y Ambrosino. También con bastante desorden. En superioridad, los napolitanos solo inquietaron desde el caos. McTominay y Olivera obligaron a intervenir a Kotarski y, nada más arrancar el descuento, Lucca perdonó una ocasión clarísima. Ahí se apagaron las esperanzas del SSC Napoli. Triple pitido y final. Ahora a Conte no le queda otra que tumbar al Chelsea en la última jornada para seguir en su camino.



