ACF Fiorentina, ante el Raków: defensa de la casa, Fagioli a los mandos y nada de experimentos arriba
A partir de mañana se empezará a pensar en el duelo por la salvación del lunes por la noche ante la Cremonese, pero hoy solo cuenta la Conference League. Esa es la consigna lanzada en la víspera por el técnico de la ACF Fiorentina, Paolo Vanoli, que esta noche disputa en el Franchi la ida de los octavos de final de la competición ante los polacos del Raków. El objetivo es no repetir los errores cometidos contra el Jagiellonia en la vuelta y honrar una competición que —mientras Florencia ya está dividida entre quienes quieren intentar ganarla y quienes prefieren salir cuanto antes para centrarse en la Serie A— aún puede dar algo de sabor a una temporada dura y difícil de digerir.
La probable alineación
Las elecciones de once irán en esa dirección, con una rotación medida pensando en el Zini, pero que al mismo tiempo podría incluir a alguno de los ‘intocables’. De los muchos chicos del Primavera que ha llevado, Paolo Vanoli podría tirar de inicio solo de Balbo, lateral zurdo venezolano de 2006, recién debutado a finales de enero en la Copa de Italia contra el Como. El resto de la zaga la completarían los también canteranos Fortini, Comuzzo y Ranieri, para una línea defensiva totalmente 'de la casa' por delante de Christensen, inscrito en la lista UEFA en los últimos días en lugar del lesionado Lezzerini. En la sala de máquinas, y por sorpresa, el técnico lombardo se apoyaría en Fagioli, reservado en los últimos compromisos de Conference. Completarán el centro del campo Fabbian y Ndour. En los extremos, todo apunta a repetir con Parisi por la derecha y Fazzini por la izquierda, para arropar una vez más a Piccoli. Sin Kean no se esperan experimentos ni tampoco el estreno de Braschi, con el ex del Cagliari como principal favorito.
Franchi semivacío
La cita, sin embargo, no se antoja de las más imperdibles y, como ocurre a menudo en los jueves europeos, el Franchi quedará prácticamente vacío y no por culpa de las obras de remodelación que llevan más de año y medio afectando a Fiesole y a partes de Maratona y Tribuna. Para esta noche se esperan unos 7.000 aficionados, a los que habrá que sumar medio millar de seguidores polacos. No será precisamente una torcida, en pocas palabras.



