El racismo no entiende de fronteras: Martinelli también se pronuncia
El racismo no tiene sitio dentro del fútbol, o al menos así debería de ser. El partido y victoria blanca de ayer entre Real Madrid y Benfica en la ida de dieciseisavos de la Champions para los últimos billetes a octavos quedó relegado a un segundo término debido a la expulsión de José Mourinho, que no estará al mando de los suyos, al menos de manera presencial en el césped del Santiago Bernabéu. Su regreso tendrá que esperar. Pero, desgraciadamente, el principal motivo por el que el encuentro no fue lo importante fue por un aspecto extradeportivo y que mancha últimamente el fútbol con episodios repugnantes: el racismo.
Una actitud 'in crescendo'
No se le puede dedicar ni una sola palabra bonita al racismo en el deporte, pero hay que abordarlo con la mayor claridad posible. En el día de ayer, a la espera de que se pronuncie de manera definitiva y tras analizar el incidente la UEFA, Gianluca Prestianni llamó mono al jugador del Real Madrid Vinicius Jr tras marcar el único tanto del partido. Las imágenes dejan que desear cuando el jugador argentino, tras taparse la boca con la camiseta y mascullar algo entre dientes, muestran cómo el extremo carioca corre hacia el árbitro para quejarse y, posteriormente, activar el protocolo antirracismo.
El accidente no ha pasado de puntillas por ninguna casa, y menos en la de los brasileños. Uno de los que se ha pronunciado ha sido Gabriel Martinelli. El jugador militante del Arsenal, ha resubido a su historia un post oficial de la selección de Brasil en la que muestran su apoyo al extremo merengue: "Estamos com você" ('Estamos contigo'). Un mensaje que reafirma unas actitudes que se están acrecentando en los deportes y que por desgracia no es al revés: cada vez más extintas. No hay hueco para el racismo en el fútbol y menos todavía en el deporte.



