David Alaba reapareció de forma circunstancial por las bajas en defensa
David Alaba volvió a jugar con el Real Madrid. Su simple presencia ya es una noticia, porque el austríaco no jugaba con el conjunto blanco desde el 19 de octubre en el Coliseum. En aquel choque frente al Getafe, el central se lesionó y fue sustituido al descanso.
Alaba por delante de Fran Garcia
En un intento por remontar el partido -o más bien tomar la delantera en el marcador con el 2-2- Xabi Alonso dio entrada a un magullado Mbappé y a un invitado sorpresa como fue David Alaba justo antes del segundo tanto de Raphinha. El austríaco, que llevaba más de dos meses sin entrar en los planes del tolosarra debido al gran número de lesiones que le han maltratado en este tiempo, disputó la recta final del clásico supercopero. Sustituyó a un Huijsen que se estrenaba en este 2026 sin estar en plenitud física ni mucho menos. A falta de 15 minutos, Dean dijo basta y David efectuó su entrada al césped como lateral izquierdo.
Alaba estuvo poco exigido e impreciso. Inoperante en las jugadas a balón parado y sin ritmo de competicion para enfrentarse a Lamine Yamal o a Rashford, dos extremos explosivos. Lo que sí sorprendió fue la no entrada de Fran García, que disputó los últimos instantes de la semifinal frente al Atleti y que, vistos los problemas que atraviesa el equipo en la zaga, se esperaba que tuviera algún minuto.
Alaba, más fuera que dentro
El nivel de Alaba dista mucho del que mostró el año que llegó. La 21/22 fue clave para ganar la Champions y la Liga, marcando goles importantes -contra el FC Barcelona en el Camp Nou en su primer clásico- y siendo el gran cacique de la zaga con la marcha de Sergio Ramos. Poco o nada queda de ese David que a día de hoy esta demacrado por la lesión que sufrió a mediados de diciembre de 2023 ante el Villareal en el Bernabéu. Aquella rotura de ligamentos empañó su paso por el Real Madrid y dejó de entrar en los planes de Ancelotti y de Xabi Alonso.
Todo parece indicar que el futuro del austríaco está lejos de Madrid. Está en su último año de contrato y el club parece no querer renovar a un jugador que le dio rendimiento inmediato y que, por culpa de las lesiones, se ha diluido hasta el ostracismo.



