Arbeloa explota: el toque de atención a sus jugadores para frenar una sangría incontrolable
La paciencia de Álvaro Arbeloa ha llegado a su límite. El técnico del Real Madrid Castilla, conocido por su carácter competitivo y protector, ha tenido que intervenir de forma directa en el vestuario para atajar un problema que está lastrando el objetivo del equipo: una avalancha de expulsiones y sanciones que parece no tener fin, tal y como informa el diario Marca.
Y es que el regreso de las vacaciones no ha sido tranquilo en Valdebebas. Tras las recientes rojas a Manuel Ángel y Pol Fortuny, Arbeloa ha mantenido una charla seria con sus jugadores para frenar lo que ya se considera un bucle autodestructivo. Como muestra, el dato de que de las últimas siete jornadas de Liga, el filial blanco ha sufrido bajas por sanción en seis de ellas. Nombres clave como César Palacios, que se perderá el choque ante el Arenas por acumulación de cartulinas, se suman a una lista negra que no para de crecer.
Un Castilla contra las cuerdas
La situación es crítica. Entre lesiones, llamadas del primer equipo de Xabi Alonso y el descontrol de tarjetas, el Castilla llegará al próximo sábado con ocho bajas confirmadas. En lo que va de curso, ya son siete los jugadores que han visto la tarjeta roja (Cestero, Lamini, Manuel Ángel, David Jiménez, Mesonero, Leiva y Pol Fortuny), un número desorbitado para un equipo en formación.
Aunque en el Real Madrid existe un profundo malestar con el arbitraje por varias decisiones polémicas, Arbeloa no quiere excusas. El técnico sabe que en el fútbol profesional los detalles deciden ascensos y descensos, y no está dispuesto a que la falta de control emocional de sus jugadores siga condicionando el futuro del Castilla.



