El campeón mundial que se rinde a Mbappé y al modelo del Real Madrid
Max Verstappen es, sin duda, una de las voces más autorizadas del deporte mundial, y cuando baja de su monoplaza, su pasión se traslada al fútbol. El piloto de Red Bull nunca ha ocultado su simpatía por el FC Barcelona, una lealtad que, sin embargo, no le impide reconocer la grandeza y el talento que residen en el Santiago Bernabéu. En una declaración reciente, el tetracampeón del mundo no dudó al señalar a la estrella del Real Madrid como su debilidad actual.
"¿Mi futbolista favorito? En general Johan Cruyff y, ahora mismo, Kylian Mbappé", confesó el piloto ayer mismo. Una afirmación que une en la misma frase a la mayor leyenda del barcelonismo con el actual buque insignia del madridismo, demostrando que para Verstappen el talento está por encima de las rivalidades de bufanda.
El ejemplo excepcional de Chamartín
Este guiño a la estrella francesa no es un hecho aislado. Hace apenas unas semanas, en el pódcast Pelas Pistas, el piloto realizó un análisis exhaustivo donde puso al club merengue como el espejo en el que debería mirarse la Fórmula 1. "Soy partidario del Barcelona, pero el Real Madrid es excepcional", aseguró, deshaciéndose en elogios hacia la planificación deportiva de la entidad presidida por Florentino Pérez.
Para el campeón, la clave del éxito blanco reside en su capacidad para regenerarse sin perder competitividad, algo que considera vital también en el automovilismo. "¿Sabes quién maneja muy bien la gestión de la plantilla? El Real Madrid", explicó. El campéon del mundo destacó cómo el club asegura que, "una vez que los jugadores mayores están al final de su carrera, sean inmediatamente reemplazados por jóvenes talentos prometedores capaces de llenar el vacío".
Una lección para la Fórmula 1
El piloto belga-neerlandés fue más allá y utilizó el "método Real Madrid" como consejo para las escuderías. Según su visión, los equipos de F1 deberían evitar juntar a dos jóvenes inexpertos y apostar por la fórmula blanca, tener a un líder en su apogeo y a un sucesor listo para tomar el relevo de inmediato. Unas palabras que confirman que, aunque su corazón lata por el Barcelona, su cabeza admira profundamente la maquinaria ganadora blanca.



