Revelan la sorprendente reacción del vestuario con los pitos del Bernabéu
Lo que parecía el golpe de gracia ha terminado siendo la salvación del Real Madrid. Según ha desvelado Antón Meana en La Ser, la monumental pitada que el Santiago Bernabéu dedicó al equipo durante el partido contra el Levante ha tenido un impacto "tremendamente positivo" de puertas para adentro. Lejos de hundir a los futbolistas, la ira de la grada ha servido como pegamento para un vestuario que, hace apenas una semana, estaba roto.
El vestuario blanco señala un cambio radical en la atmósfera de Valdebebas. Los días posteriores a la eliminación en Albacete se describen como "fríos" y de "silencio relativo", donde "cada uno hacía la guerra por su cuenta". Sin embargo, tras sentir el rechazo del Bernabéu ante el equipo valenciano y antes del duelo contra el Mónaco, el chip cambió, el ambiente es distinto. Han vuelto a sentirse grupo, a ser un equipo.
El secreto del método Arbeloa
Gran parte de esta resurrección anímica pasa por el cambio drástico en la gestión del día a día. La llegada de Álvaro Arbeloa ha supuesto una liberación mental para los jugadores respecto a la etapa anterior. Mientras que el cuerpo técnico de Xabi Alonso era calificado como intervencionista y muy incisivo, llegando a saturar a los futbolistas con la repetición de vídeos y ejercicios tácticos milimétricos, el nuevo entrenador ha simplificado el mensaje.
Ahora la comunicación pasa únicamente por Arbeloa, el salmantino es directo, cercano y da conceptos claros. Su cuerpo técnico prepara el trabajo, pero prácticamente no habla con los jugadores. Se acabó la "brasa" y ha vuelto la naturalidad. Aunque la plantilla guardaba cariño personal a Xabi Alonso, profesionalmente necesitaban este cambio de aire que, unido a la reacción tras los pitos, ha devuelto la vida al Real Madrid.



