Iwobi, poca sintonía con Ancelotti y el lío en redes: "Lo aprendí por las malas en el Everton"
Alex Iwobi, mediapunta o extremo nigeriano nacido en 1996, se formó en la cantera del Arsenal antes de salir en 2019 del que había sido su hogar durante unos 15 años. Un traspaso rentable para los Gunners, para fichar por el Everton, donde Carlo Ancelotti tomó las riendas en diciembre de 2019. Tras su etapa en el SSC Napoli, el técnico italiano —hoy seleccionador de Brasil— se mantuvo en el banquillo de los Toffees durante 67 partidos y un año y medio, hasta la ruptura, pero entonces parece que le dispensó un trato duro al nigeriano.
Bajo las órdenes de Ancelotti, Iwobi fue probado en varias posiciones. "Con Carlo Ancelotti aprendí por las malas. Fue una locura por mi parte", confesó el ex del Arsenal en el podcast 'High Performance' a propósito de su decisión de publicar en sus redes que quería jugar en su demarcación preferida. Algo que salió a relucir en rueda de prensa, cuando preguntaron al entrenador por el comportamiento de su futbolista. "Me gusta tener el balón, tocarlo mucho y jugar la pared, pero él simplemente no me veía como ese tipo de jugador", explicó.
Iwobi también detalló las consignas tácticas que recibía del técnico italiano. "Las oportunidades que tenía eran como carrilero derecho, lateral derecho o extremo de banda", dijo sobre los roles que le asignaba Ancelotti. Y sobre las órdenes en el campo: "Cada vez que recibía el balón me decía que tenía que dársela siempre a James Rodríguez, a Allan o a los demás, pero yo creía que también podía aportar algo importante".
Sobre aquel episodio en redes que acabó haciéndose público: "Una vez publiqué en mis stories que quería jugar en mi posición favorita. Se lo preguntaron en rueda de prensa. Él vino a hablar conmigo y me preguntó dónde solía jugar; se lo dije y probamos ese rol en el siguiente partido ante el Burnley". Pero el desenlace no fue el mejor: "Al descanso perdíamos por dos goles. A los diez minutos de la reanudación, me cambió y no volví a jugar en los cuatro partidos siguientes". Y remató con un dardo: "Con todo el respeto para el Everton, su juego se basaba en entradas y carreras a tumba abierta, algo que no iba con mi naturaleza".



