Griezmann, a Orlando City con el sueño de la MLS, pero el reto es complicado: equipo en crisis y pocas garantías
Antoine Griezmann aterriza en la MLS y cumple por fin un deseo que perseguía desde hace tiempo, pero su fichaje por Orlando City llega en un momento nada sencillo para el club de Florida. El delantero francés, que en más de una ocasión había expresado su deseo de jugar en Estados Unidos, ha firmado con el equipo estadounidense y se incorporará oficialmente a partir de julio de 2026, al término de la temporada con el Atlético de Madrid.
"Todos saben que la MLS es mi sueño, mi objetivo, pero tengo contrato y quiero seguir siendo importante", había dicho el pasado noviembre. Ahora ese plan es una realidad: Orlando anunció su llegada con un acuerdo hasta 2028, con opción a una temporada más. El club lo inscribirá como Jugador Franquicia, una vez completados el reconocimiento médico, la documentación y el traspaso internacional.
La operación ha sido recibida con entusiasmo por la propiedad. El presidente Mark Wilf calificó el fichaje como un momento histórico: "La llegada de Antoine supone un punto de inflexión para nuestro club, para la ciudad y para la MLS. Es uno de los futbolistas más influyentes de su generación y su decisión confirma nuestra ambición de construir un equipo campeón".
Detrás del entusiasmo, sin embargo, quedan algunas incógnitas. Orlando ha empezado mal la temporada, con una sola victoria en las primeras cinco jornadas y la reciente destitución del técnico Óscar Pareja. El equipo navega en la zona baja de la Conferencia Este y el proyecto deportivo parece aún en construcción, con muchos jóvenes y pocos nombres de gran experiencia.
Para Griezmann será, por tanto, un reto distinto al de otros cracks que han desembarcado en la MLS. Más que ir a por un último trofeo, puede que le toque tirar del carro de un equipo que todavía busca su identidad.



