El PSG quiere revancha ante el Chelsea y Barnard avisa: "Fue a partido único; esta vez será distinto"
Camino a Budapest. El 30 de mayo la final de la UEFA Champions League se jugará en la capital húngara y el Paris Saint-Germain, vigente campeón, sueña con volver a ser protagonista. Para volver a levantar la Orejona, eso sí, los parisinos tendrán que sortear obstáculos de primerísimo nivel.
En los play-offs, el equipo de Luis Enrique eliminó al AS Monaco, sufriendo tanto en la ida como en la vuelta ante los de Pocognoli, castigados con dos expulsiones. Una clasificación nada sencilla, que ha dejado algunas dudas sobre la solidez del conjunto parisino. El sorteo de Nyon, realizado por Ivan Rakitić, despejó las incógnitas: en octavos tocará medirse al Chelsea. Un cruce con morbo, teniendo en cuenta que los ingleses aplastaron al PSG (3-0) en la última final del Mundial de Clubes. Nueve precedentes en total —ocho de ellos en la Champions— con el equilibrio como tónica habitual.
Los Blues, ahora dirigidos por Liam Rosenior, tendrán la ventaja de disputar la vuelta en Stamford Bridge (ida el 10 o 11 de marzo, vuelta el 17 o 18). Tras el sorteo, el director deportivo David Barnard comentó: "Nos medimos a un gran equipo, al que ya nos hemos enfrentado varias veces. Cada partido ha sido duro. Nos recuerdan a menudo la final del Mundial de Clubes, pero fue a partido único. Esta vez será distinto. No lo llamaría revancha, pero imagino que en París lo tendrán en la cabeza. Rosenior está cogiéndole el pulso al equipo, sabe lo que queremos".



