Dos graves lesiones y más de 500 días de baja: la mala suerte persigue a Valentin Carboni
Tras un buen tramo con la camiseta del AC Monza, Valentin Carboni llegó a Marsella con grandes ambiciones: con el dorsal 7 y la intención de dejar huella en uno de los clubes más importantes de Francia. Sin embargo, el joven de 2005 apenas disputó 100 minutos (repartidos en cuatro partidos) antes de sufrir una grave rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda con la selección albiceleste en octubre de 2024. El Olympique de Marsella (OM) decidió entonces dar por terminada anticipadamente su cesión.
Tras una larga convalecencia, Carboni volvió a jugar con el Inter FC, disputó el Mundial de Clubes y sumó pocos minutos ante Monterrey, Urawa Reds, River Plate y Fluminense. En verano volvió a salir cedido, esta vez al Genoa CFC, sin lograr imponerse: 15 partidos y un gol. Su última cesión le llevó a Racing Club, en Argentina, con la esperanza de recuperar continuidad y confianza para soñar con el Mundial de 2026.
Pero el destino volvió a golpear: el pasado viernes, Carboni sufrió la rotura completa del ligamento cruzado anterior y la parcial del ligamento colateral lateral de la rodilla derecha. El club argentino confirmó una operación inminente y un periodo de baja de, al menos, ocho meses que, sumado a la lesión anterior, le dejará alrededor de 500 días alejado de los terrenos de juego.
El Inter FC, que confiaba en la cesión para relanzar al chico, observa ahora con preocupación su nueva rehabilitación. Una carrera ya marcada por dos graves lesiones, con la esperanza de que el futuro, por fin, le depare días mejores.



