Lo que le costó a Taylor llegar a la Lazio. Su agente relata la salida del Ajax: "Wolves, Porto y luego..."
Kenneth Taylor fue el segundo fichaje de enero de la Lazio tras el delantero Ratkov, pero el ex del Ajax pudo haber acabado jugando en otro sitio. Así lo cuenta Guido Albers, agente de Taylor, en una entrevista concedida a la edición holandesa de ESPN. El representante del nuevo refuerzo de la Lazio explicó en la cadena de su país: "Hace un año dije que el pasado verano dejaría seguro el Ajax y al final no ocurrió. Hubo interés, parecía el momento idóneo y yo estaba convencido al 100%. Lo que pasó en el Ajax en el último año no ayudó, eso sí. Al final se dio y Kenneth está feliz, como yo. La operación fue muy complicada".
Albers echa la vista atrás y explica cómo se fraguó la salida de Taylor del Ajax en enero y qué pasó en verano: "El Wolverhampton fue el primero en moverse con una oferta superior a los 30 millones, pero Taylor pensaba que no era la elección adecuada para él en ese momento. No es cierto que fuese su novia la que no quiso ir; puras tonterías. De hecho, uno de sus mejores amigos juega en el Wolverhampton. Hablamos con el entrenador, Vítor Pereira, el proyecto era bueno, pero el jugador no estaba convencido. La cifra de la operación era de 30 millones de euros; para mí fue un momento duro. Incluso el Ajax empujaba para que aceptara al Wolverhampton, pero él no quiso ir".
Otro que quiso a Taylor en verano fue el Porto, entrenado por ese Farioli con el que el centrocampista firmó nada menos que 15 goles la pasada temporada: "Le quería con fuerza, pero para el Ajax el Porto no es un club lo bastante fiable para hacer negocios. Por eso la operación se cayó a última hora, cuando los contratos estaban casi listos y Farioli se preparaba para recibirle. Habían puesto 22 millones de euros sobre la mesa, pero para el Ajax no era suficiente. Una lástima; habría sido un buen paso, pero no estaban seguros de cobrar. Eso sí, luego el Porto fichó futbolistas por 110 millones de euros, incluso del Arsenal. En general me molestó que costara tanto vender a un canterano como Taylor. Habría sido un gran ejemplo, pero vi que por él pedían la cifra más alta posible, mientras que por otros no".



