La FIFA sanciona a Israel por casos de racismo antipalestino: multa y advertencia oficial
La FIFA ha sancionado a la federación israelí de fútbol, cerrando un expediente abierto tras el Congreso de Bangkok de mayo de 2024. Entonces, la federación palestina de fútbol pidió medidas contra Israel, denunciando tres cuestiones: discriminación en el fútbol, presencia de clubes en territorios disputados y gestión de los episodios de racismo. Tras un análisis jurídico independiente, la FIFA optó por centrarse en la discriminación y abrió un expediente disciplinario, mientras consideró inoportuno intervenir sobre la presencia de equipos israelíes en Gaza y en Cisjordania. La investigación se apoyó en el informe de FARE, que recopila una serie de episodios y problemas vinculados, sobre todo, a la gestión del racismo en el fútbol israelí.
Entre los casos más relevantes, el del Beitar Jerusalén, un club desde hace años asociado a episodios de discriminación y a una afición radical y antiárabe. El eje de la decisión del Comité Disciplinario de la FIFA no son tanto los hechos aislados como la respuesta de la federación, considerada insuficiente: sanciones, pocas y, sobre todo, poco contundentes, sin efecto disuasorio. En el expediente también se incluyen comportamientos públicos de dirigentes y clubes, en especial en redes sociales. El comité también tuvo en cuenta el contexto más amplio, ligado a las dificultades de los deportistas palestinos para acceder a instalaciones y competiciones, aunque sin entrar a valorar el conflicto.
La federación israelí impugnó el expediente, alegando haber sancionado ya a los clubes y criticando el informe de FARE, al que tildó de parcial y poco fiable. Además, reivindicó su competencia sobre los hechos ocurridos a nivel nacional. La FIFA rechazó estos argumentos, y dejó claro que una federación también responde por omisiones y por la falta de prevención. De ahí la conclusión de que existe un problema estructural: la resolución contempla una multa de 150.000 francos suizos y una advertencia oficial a la federación israelí de fútbol. Además de la sanción económica, se han impuesto medidas concretas: en un plazo de 60 días la federación (IFA) deberá presentar un plan contra la discriminación, financiado en parte con la propia multa, con actuaciones sobre reglamentos, controles y actividades educativas. También hay una obligación inmediata: en los próximos tres partidos oficiales en competiciones FIFA deberá exhibirse en las gradas un mensaje contra la discriminación bien visible. Difícil pensar que la federación palestina de fútbol vaya a darse por satisfecha, pero Infantino y la FIFA siempre han recordado que “no pueden resolver conflictos geopolíticos”.



