El Sassuolo remonta y mete en un lío al Cagliari: Garcia y Pinamonti firman la remontada (2-1)
La 31ª jornada de la Serie A se reanuda con el triunfo del Sassuolo ante el Cagliari por 2-1. Tras el 0-1 de los sardos en la primera parte, gracias a un penalti convertido por Sebastiano Esposito, el equipo de Fabio Grosso le dio la vuelta tras el descanso con tantos de Garcia y Pinamonti y se coloca con 42 puntos. Los rossoblù se meten en un lío en la tabla: cuarta derrota consecutiva y, en general, la sexta en las últimas ocho.
El Cagliari, dueño del primer tiempo
En el primer acto, el equipo de Fabio Pisacane salió en tromba, aprovechando también la superioridad en la medular por la ausencia de Matic. Tras rozar el gol un par de veces, los sardos abrieron el marcador a la media hora con un penalti transformado por Sebastiano Esposito, que él mismo había provocado por una mano de Idzes. El tanto no despertó al Sassuolo de su letargo y el Cagliari rozó el 0-2 en el 34', después de una gran acción individual por la derecha del incombustible Palestra: se quitó de encima a Garcia y puso un pase atrás para Adopo, pero Esposito se le adelantó y desaprovechó una ocasión clarísima. La primera llegada del conjunto neroverde llegó al final del primer tiempo, con una falta escorada bien botada por Laurienté que se marchó por poco por encima del larguero.
La remontada del Sassuolo
Tras el descanso, el Sassuolo salió con otra cara y empató en el 50' gracias al primer gol en la Serie A del francés Ulisses Garcia, un golazo: cazó un desvío de Mina tras un córner botado por Laurienté, controló con el pecho en la frontal y soltó un zurdazo que se coló ajustado al palo izquierdo de Caprile. En el 78', los neroverdi culminaron la remontada con el octavo tanto liguero de Andrea Pinamonti. Taconazo de Thorsvedt en la izquierda para activar a Bakola, que, tras anticipar a un Sulemana algo dormido en la acción, puso el pase al punto de penalti para Pinamonti. El '9' protegió la pelota con el cuerpo ante Rodríguez y definió para el 2-1. Ya en el descuento, fallo clamoroso de Obert: con la portería a su merced tras el error de Muric, la mandó alta.



