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Adiós a Beppe Savoldi, mister dos mil millones: los goles, la música y un traspaso que escandalizó a Italia

Adiós a Beppe Savoldi, mister dos mil millones: los goles, la música y un traspaso que escandalizó a ItaliaTODOmercadoWEB.es
© foto de Balti Touati/PhotoViews
Hoy a las 16:40Serie A
Ivan Cardia

El fútbol italiano pierde a uno de sus delanteros centro más icónicos: Beppe Savoldi deja un legado de goles, carisma y un apodo que pasó a la historia, el de “míster dos mil millones”. Un mote que él nunca terminó de aceptar.

Nacido en 1947, en la provincia de Bérgamo y en una familia con el deporte en las venas —su madre fue campeona de baloncesto—, Savoldi era un nueve potente, instintivo, capaz de marcar de todas las maneras, pero que prefería los tantos simples. Esos que solo parecen fáciles a quien no sabe hacerlos. Formado en el Atalanta BC, en 1968 se marchó con 21 años al Bologna FC, donde dejó huella con 137 goles en 310 partidos y protagonizó una anécdota para los libros: un recogepelotas del Ascoli “paró” un disparo suyo sin que el árbitro se diera cuenta. Pero fue su traspaso al SSC Napoli, en 1975, el que le consagró como uno de los futbolistas más conocidos del país. El club partenopeo pagó 1.400 millones de liras, más el pase de Rosario Rampanti, valorado en 600 millones. Resultado: dos mil millones, una cifra inédita en el fútbol italiano que convirtió a Savoldi en el primer futbolista multimillonario de nuestra historia.

El país se escandalizó: en Bolonia perdían a un ídolo; en Roma hubo preguntas parlamentarias; e incluso en Nápoles —donde los aficionados suscribieron abonos por tres mil millones— hubo quien consideró inmoral aquella inversión. Savoldi respondió con goles: marcó 77 en 165 partidos con la camiseta del SSC Napoli. En Nápoles, ciudad con la que siempre mantuvo una relación de amor, aunque no exenta de complicaciones, llegó incluso a grabar un disco: “Tira… Goal - La favola dei calciatori”, título de la cara A y de la cara B. La letra fue obra de Depsa, seudónimo de Salvatore De Pasquale, uno de los letristas más reconocidos de Italia, el mismo que escribió Champagne para Peppino Di Capri. Aquel tema sonaba en el estadio antes de cada partido. En 1979 regresó al Bologna FC y, un año después, cerró el círculo volviendo al Atalanta BC, donde puso fin a su carrera marcando, con 35 años, su primer gol en la Serie B. Muchos más firmó en la Serie A, de la que es el decimoquinto máximo goleador histórico: 169 en 421 apariciones. Encadenó ocho temporadas seguidas —diez en total— en dobles dígitos, aunque solo una vez se llevó el título de máximo goleador. Pocos trofeos, al menos en comparación con sus cifras: tres Copas de Italia y dos Copas de la Liga italo-inglesa.

Savoldi también fue azzurro con la selección, en una época de grandes delanteros y competencia feroz: cuatro internacionalidades y un solo gol. Una experiencia incompleta para quien, de joven, ganó los Juegos Mediterráneos de Túnez 1967 y, sobre todo, acumuló goles a raudales durante su carrera. Mucho menos brillante fue su etapa en los banquillos: su mejor logro, el ascenso de la C2 a la C1 con el Saronno, sin alcanzar nunca la cadetería que como jugador había mirado siempre desde arriba.

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