El Real Madrid cierra el mercado con 200 millones de euros en caja
Después de dos temporadas sin levantar ningún título importante, el Real Madrid se ha visto obligado a volver a protagonizar un mercado de fichajes realmente destacado. El club blanco ha roto la banca y ha invertido más de 200 millones de euros en los cuatro refuerzos que no han llegado como agentes libres: Denzel Dumfries, Marc Cucurella, Carlos Espí y Yan Diomande. Además, ha incorporado a Bernardo Silva e Ibrahima Konaté a coste cero.
Aunque el gasto ha sido importante, la directiva ha vuelto a enseñar su maestría a la hora de llevar las cuentas y ha demostrado porque el Real Madrid es el club mejor gestionado del mundo. El conjunto merengue ha logrado terminar con un balance negativo de apenas unos 20 millones de euros, una cifra totalmente asumible que ha dejado las arcas completamente depuradas. Además, ha logrado este hito a pesar de no haber podido realizar la operación salida que diseño al comienzo del mercado.
Una 'Fábrica' de hacer dinero
De hecho, la entidad madridista únicamente ha percibido 44 millones de todo lo ingresado este verano. El primer equipo únicamente se ha despedido de Fran García y Gonzalo, mientras que la mayor parte de las ventas han sido procedentes de las categorías inferiores. Jugadores como Nico Paz o Víctor Muñoz han sido los principales exponentes de la exitosa política de reservar siempre el 50% de los derechos de los jugadores que salen de la cantera.
De esta forma, el Real Madrid ha podido ingresar en torno a 160 millones de euros. Mario Gila, Álvaro Rodríguez, Jacobo Ortega, Víctor Valdepeñas, Álex Jiménez, Mario Martín, César Palacios y Manuel Ángel han completado la lista. Además, la cifra puede ascender si se confirma la marcha de Chema Andrés del Stuttgart al Brighton.

