Hasta siempre, capitán: el homenaje de Dani Carvajal
El partido entre el Real Madrid y el Athletic Club no fue un día cualquiera, y por motivos futbolísitcos. El conjunto blanco se impuso por 4-2 ante el cuadro vasco y se llevó tres puntos intrascendentes. La verdadera celebración llegó justo tras el pitido final, cuando todo el Santiago Bernabéu se concentró para rendir homenaje a David Alaba y Dani Carvajal. El primero en poder despedirse fue el austriaco, que se encargó de dar paso al turno del capitán madridista, que fue incapaz de emocionarse ante el emotivo acto.
La megafonía presentó a Carvajal como la leyenda que es, recordando todos sus logros a lo largo de su carrera: las seis Champions League, todos los trofeos, los reconocimientos individuales, y por supuesto, aquella imagen cuando todavía era un niño de 12 años, en la que puso la primera piedra de Valdebebas. 22 años después, el lateral derecho se retira como una leyenda absoluta del Real Madrid.
Siempre agradecido
Tras el vídeo de homenaje, el capitán agarró el micrófono ya con lágrimas en los ojos. Ante un Santiago Bernabéu entregado, Carvajal empezó su último discurso mostrando su afecto con todos: "En primer lugar quiero agradecer a nuestro presidente, don Florentino. Si me tengo que quedar con algo, diría que 24 horas después de lesionarme no dudó en ampliar mi contrato. También quiero dar las gracias a todos mis compañeros, sé que nos levantaremos. También a mis padres, a mi hermana, a mi mujer y a mis hijos"
Además, recordó que su marcha supone el punto final a una de las eras más históricas del club: "No puedo dejar de recordar esta época dorada que hemos vivido, con cuatro Champions en cinco años, las tres consecutivas. Pido un aplauso para ellos porque nos llevaron a lo más alto". Quiso mencionar el difícil paso que atravesó con la lesión de cruzado y señaló que siempre mantuvo la fuerza.
Uno di noi
No se podía olvidar de la afición, con la que siempre ha conectado y a la que se refirió con palabras de eterno cariño: "Gracias a todos vosotros, sois maravillosos. Lo que se vive en este estadio no se puede describir, simplemente hay que sentirlo. Me habéis apoyado desde el día que llevé. Veo esta despedida y sólo puedo estar orgulloso de ser madridista. Gracias por estar en las buenas y en las malas".
Realizó una preciosa reflexión acerca del madridismo: Hay carreras que se definen por sus éxitos y otras que se marcan por la gente a la que pueden calar. Sólo quiero que me recordeis con orgullo y con la certeza de que lo entregué todo por esta camiseta"

