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Despedidas por todo lo alto: la crónica del Real Madrid 4-2 Athletic Club
ieri alle 23:07Primer Plano
de Sathya Sansó
para Bernabeudigital.com

Despedidas por todo lo alto: la crónica del Real Madrid 4-2 Athletic Club

El equipo de Álvaro Arbeloa logra los tres puntos en el Santiago Bernabéu en el último encuentro de la temporada del club blanco

El Real Madrid cerraba la temporada en el Santiago Bernabéu en una noche en donde el juego y el resultado estaban totalmente opacados por el juicio de su gente y las despedidas. Tras un curso sin títulos, lleno de altibajos, escándalos y decisiones erráticas, el equipo de Álvaro Arbeloa afrontaba la última jornada como un acto de rendición de cuentas ante una afición cansada y exigente. Ya sin ningún objetivo, el foco se desplazaba hacia las sensaciones, las despedidas y el veredicto del estadio. Antes del pitido inicial, se desplegó un tifo en el fondo sur del estadio con la mítica imagen de Carvajal poniendo la primera piedra de Valdebebas junto a Di Stéfano. El Athletic Club, también lejos de sus aspiraciones europeas, llegaba a Chamartín con la intención de cerrar el curso con dignidad en el último partido de Ernesto Valverde al frente del equipo.

Arbeloa, en su despedida como técnico madridista, apostó por :Thibaut Courtois en la portería, una línea defensiva formada por Dani Carvajal, Raúl Asencio, David Alaba y Carreras. En el centro del campo, Fede Valverde y Thiago Pitarch, con Mastantuono y Jude Bellingham por delante. En ataque, Kylian Mbappé y Gonzalo asumían la responsabilidad goleadora. Así, el Real Madrid formó con Courtois; Carvajal, Asencio, Alaba, Carreras; Valverde, Pitarch, Mastantuono, Bellingham; Mbappé y Gonzalo.

Enfrente, el conjunto dirigido por Ernesto Valverde afrontaba un partido sin presión, pero con un fuerte componente emocional. El técnico vivía su último encuentro al frente del club vasco, cerrando una etapa histórica de diez temporadas repartidas en tres ciclos y más de 500 partidos. Con varias bajas sensibles como las de Sancet, Nico Williams o Yuri, el equipo bilbaíno salió con Padilla; Vivian, Yeray, Paredes, Adama; Jauregizar, De Galarreta; Iñaki Williams, Navarro, Unai Gómez; y Guruzeta.

Una asistencia para despedirse

Para este último encuentro de la temporada, Arbeloa apostó por el mismo esquema que utilizó desde que llegó, ese 4-4-2 con dos centrocampistas abiertos. Hoy fueron Pitarch y Mastantuono, ya que Bellingham se posicionó al lado de Valverde en la medular. Además, el uruguayo era el encargado de bajar a recibir entre centrales y ser, en muchas ocasiones, el primer pase en salida de balón. Ernesto Valverde, en cambio, en su último encuentro en el Athletic Club mantuvo también su esquema más utilizado, el 4-2-3-1, hoy con varios cambios de nombres respecto a lo que fue el once más común durante el curso.

El comienzo fue frío sobre el terreno de juego, con poca acción y escasas oportunidades para ambos. Eso sí, ya en el minuto 3 Thiago recibiría la cartulina amarilla tras una entrada dura, provocada por un mal pase previo de Mbappé. En el minuto 12 se abriría el marcador, con un golazo de Gonzalo tras una asistencia de Dani Carvajal. De español a español. Un increíble pase desde la banda derecha a la espalda de la defensa vasca permitió a Gonzalo recibir y definir con la derecha. En el festejo, todos los aplausos se los llevó el capitán, claro. Por su parte, es ya la decimosexta aportación de gol del '16' blanco en la temporada.

A partir de ahí, los locales se hicieron con el control del encuentro, pausando y manejando el ritmo del partido. En el minuto 19, Bellingham se pasaría de frenada con una entrada muy dura sobre Yeray. El inglés vio la amarilla y el defensor tuvo que ser atendido por las asistencias médicas. En el minuto 24 la tuvo Thiago, con un remate desde dentro del área que detuvo abajo el guardameta visitante. El encuentro volvió a espesarse con el paso de los minutos, con alguna llegada tímida del Athletic Club, pero nada que generase demasiado peligro para Courtois. Tampoco es que los madridistas ofreciesen mucho más. A Mbappé se lo notaba frustrado, intentando demostrar y calmar el ruido de la semana, pero sin estar fino ni acertado, ni en las combinaciones ni en las definiciones. El Bernabéu, otra vez, al igual que en el partido pasado, pitaba al francés en cada acción.

En el minuto 40 sería el turno de Jude Bellingham. Tras una brillante acción de Thiago Pitarch, que dejó un regate y luego un pase de cucharita, el inglés controló con el pecho y definió potente con la zurda. Dos goles, dos golazos. Sin embargo, tras una mala entrega de Mastantuono, el Athletic Club robaría el balón y, desde la derecha, Iñaki Williams pondría un centro que Guruzeta remataría de volea. Un golazo ante el que nada pudo hacer Courtois. 

El adiós de una leyenda

Para la segunda parte, Valverde movió el banquillo, dando entrada a Gorosabel por Yeray. La primera fue rápida. En el minuto 46 tuvo una clara Javi Navarro, que recibió solo dentro del área y disparó, pero el balón se le marchó ancho. Respondió el Real Madrid en el 48, con David Alaba incorporándose hasta campo rival. Le cayó un balón franco para su zurda, pero la volea de primeras se le fue muy alta. Mbappé seguía insistiendo, y encontraría premio en el minuto 49. Tras recibir un pase de Carreras en la frontal, controló, se acomodó y soltó un latigazo con la derecha. Gol número 25 en Liga para el francés, asegurándose el pichichi. En la celebración fue directamente a darle la mano a Arbeloa, un gesto para rebajar, aunque sea mínimamente, el ruido de la semana. La jugada, además, nació de un gran robo de Dani Carvajal con el pecho.

En el minuto 55 tuvo otra Mbappé, esta vez en el segundo palo, con un balón muy favorable dentro del área, pero su definición, sorprendentemente, se marchó muy desviada. En el 60 movió piezas el Athletic, con la entrada de Rego e Íñigo Lekue, en el que sería su último encuentro como profesional. Un minuto después, en el 61, estuvo muy cerca el segundo de Mbappé. Tras un centro de Carreras que no acertó a despejar la defensa, el balón le quedó al ‘10’, pero no logró superar a Padilla. En el rebote tampoco pudo marcar Pitarch. El partido fue perdiendo ritmo con el paso de los minutos, y lo más relevante empezó a suceder fuera del juego. En el minuto 70, David Alaba fue sustituido por Huijsen, recibiendo una enorme ovación de todo el estadio. Incluso la grada de animación levantó decenas de sillas, en homenaje a la ya mítica celebración del austríaco.

En el 74 llegaron más cambios, con la entrada de Güler, Brahim y Ceballos por Gonzalo, Mastantuono y Bellingham. El Bernabéu también reconoció a los que se marchaban, especialmente a Gonzalo, uno de los nombres más queridos por la afición. Ceballos, por su parte, tuvo la oportunidad de disputar, en teoría, sus últimos minutos con la camiseta blanca. Los minutos finales se convirtieron casi en un intento constante de que marcase Carvajal. Con ambos equipos sin nada en juego, la intensidad bajó notablemente y el partido quedó en un segundo plano. Hasta que llegó el minuto 84. Todo el estadio se puso de pie para despedir a Dani Carvajal. Ovación cerrada, pasillo de todos los jugadores sobre el césped y la megafonía repasando su palmarés mientras el lateral saludaba uno a uno. Le entregó el brazalete a Fede Valverde y se despidió, por última vez, del Real Madrid. En su lugar entró Manu Serrano, el juvenil que debutaba con el primer equipo. Un momento de emoción total.

En el 88 llegó la guinda. Brahim marcó tras una gran acción colectiva, con segunda asistencia de la noche para Thiago. En el festejo, el marroquí fue a celebrarlo directamente con Carvajal y Alaba. Ya en el 90, el Athletic Club recortó distancias con un gol de Izeta, tras otro gran centro de Iñaki Williams. El Real Madrid cierra así la temporada en segunda posición, con 86 puntos, a ocho del Barcelona. Un curso gris, marcado por los problemas internos, la irregularidad y la sensación constante de que el equipo nunca terminó de encontrarse. Dos entrenadores, buenos momentos aislados, pero ninguno capaz de dar con la tecla. Al menos, esta noche quedó para el recuerdo por las despedidas. Y por una victoria que, sin cambiar nada, permitió cerrar el curso con algo de dignidad. Una vez finalizado el encuentro, el club rindió homenaje a Carvajal y Alaba con sendos vídeos en el estadio, poniendo el broche emocional a una temporada para olvidar.