En el Real Madrid nunca se espera a nadie
La llegada de Franco Mastantuono al Real Madrid fue sorprendente, a la par que ilusionante. En una operación en la que el equipo blanco invirtió 63 millones de euros, lo que demuestra la confianza que se ha depositado en el nivel y la calidad que tiene el argentino. Pero algo que hasta la fecha, desde la llegada del extremo, no se ha podido ver reflejado en el campo. Si bien, el ex de River Plate ha dejado destellos de todo lo que es capaz de hacer, aún no se ha asentado como uno de los jugadores importantes de este equipo.
Hubo un freno de mano
Todos sabemos que la pubalgia que alejó al argentino de los terrenos de juego ha sido una de las claves para el bajo rendimiento que ha demostrado hasta ahora. Pero desde su vuelta y en algunos de los partidos previos a dicha lesión tampoco ha mostrado todo el potencial que tiene. Claro que a un jugador joven no se le puede pedir que sea una estrella de la noche a la mañana, pero a alguien con la calidad que tiene Mastantuono sí que se le tiene que exigir, como mínimo, dar la talla día tras día. Y eso es algo que por ahora no ha conseguido.
Hay que aprovechar las oportunidades
La confianza del equipo y de la directiva siguen ahi, pero la del madridismo puede empezar a desaperecer y esa es la más importante. En el Real Madrid el tiempo quema y las oportunidades no llueven del cielo. Y no va a ser menos con el argentino, que, si bien ya ha demostrado la madurez con la que cuenta fuera del campo, ahora es el momento de que la demuestre dentro del mismo, para que actuaciones como la de ayer frente al Benfica no vuelvan a ocurrir.



