Así contenta Arbeloa a las estrellas: el Real Madrid despega
En un momento todavía algo prematuro para identificar las diferencias entre el Real Madrid de Álvaro Arbeloa y el de Xabi Alonso, ya se han podido observar varias pinceladas. La primera, el 4-3-3 más definido, con dos interiores ofensivos como Güler y Bellingham, respaldados por Tchouaméni. Lo cierto es que en lo demás, este equipo es bastante continuista, por ahora, con lo que se veía con el técnico tolosarra, salvo por un detalle importante: los atacantes estrella no defienden.
Kylian Mbappé y Vinicius Júnior han quedado exentos de tareas defensivas, algo que, con Xabi Alonso, era del todo impensable. Así lo demostraron ayer ante el AS Mónaco y de esa manera lo reflejó Arbeloa en sus declaraciones en la rueda de prensa posterior al encuentro. “Queremos que estén frescos para atacar. No quiero a dos delanteros que bajen a perseguir a los laterales o a los mediocampistas. Quiero que hagan un buen trabajo, quiero ver un equipo junto, que corra junto, pero que también tanto Vinicius como Mbappé puedan estar frescos para marcar las diferencias como han hecho hoy”, comentó el míster.
Clara diferenciación con el esquema de Xabi
Estas declaraciones de Arbeloa son claramente rupturistas con las ideas de Xabi Alonso quien, en su esquema, las tareas defensivas de Vinicius eran requeridas para ayudar a su lateral a tapar la banda ante la subida de la del rival para que no sucediesen situaciones de dos contra uno. Si bien esto ayudaba a mantener el equilibrio sin balón del equipo, también afectaba negativamente a la capacidad de contragolpe. El nuevo entrenador tiene claro que prefiere asumir el riesgo de perder a dos futbolistas en defensa, con tal de tener a sus dos mejores atacantes listos para el contraataque. Reserva todas sus energías para esfuerzos ofensivos, donde son determinantes.
Escuela de Ancelotti
Esta medida es muy similar a lo que planteaba Carlo Ancelotti cuando se sentaba en el banquillo blanco. Sus mejores atacantes acompañaban al bloque defensivo, pero de manera muy pasiva. Se situaban en zonas en las que quedaban listos para salir al contraataque. De manera similar, confiaban todo su sistema defensivo a dos líneas de cuatro y dejaba a dos jugadores arriba (Cristiano y Benzema o Benzema y Vini, en su última etapa).
A la vista está que funcionó a la perfección, pues el último Real Madrid del técnico italiano aguantaba el chaparrón atrás y era letal a la contra. En su última temporada esto se resintió, en un fútbol que evoluciona hacia la preparación táctica al más mínimo detalle y por eso se pidió un cambio, que no cuajó, con Xabi.
Felicidad de las estrellas
Vinicius Júnior y Kylian Mbappé tienen lo que querían con Arbeloa. Frente al meticuloso Xabi Alonso, que exigía compromiso defensivo a ambos y, en especial a Vini, el ‘espartano’ se quita de líos y prioriza la felicidad de sus estrellas. Un equipo contento es una de las claves del éxito y el técnico se niega a tener posibles confrontaciones con los líderes del equipo, como sí le sucedió a Xabi por intentar implantar sus ideas y exigir al brasileño ese retorno defensivo. Contra el AS Mónaco funcionó. Queda por ver cómo se desenvuelve el equipo defendiendo con dos jugadores menos ante un rival de mayor envergadura.



