Vinicius redención: la crónica del Real Madrid 6-1 AS Mónaco
Necesidad de ganar, por lo deportivo, para acercarse al top 8, y por lo anímico, para calmar los ánimos de la afición. Este es el contexto con el que Álvaro Arbeloa afrontaba su primer encuentro de Champions League con el Real Madrid. Enfrente, el Mónaco, noveno en la Ligue 1 y decimonoveno en la Liga de Campeones. Por su parte, los blancos llegaban de superar, de forma poco convincente, al Levante, en un encuentro en donde, luego de mucho tiempo, se escucharon pitos en el Bernabéu. Por eso la de hoy no era una noche cualquiera, era la oportunidad de que los jugadores se rediman, aunque sea de forma parcial.
Para la contienda de esta noche, contra los monagescos, la alineación de Arbeloa fue la siguiente: Courtois bajo palos; defensa formada por Valverde, Asencio, Huijsen y Camavinga; centro del campo para Tchouaméni, Güler y Bellingham; y arriba, Mastantuono, Mbappé y Vinicius. Este fue el once condicionado por las bajas de Rodrygo, Rüdiger, Militao, Mendy y Trent, además de Brahim fuera por la Copa África y Carreras sancionado.
La ley del ex no falla
No habían pasado ni cinco minutos cuando el Bernabéu estalló de alegría. Minuto 4:50 y gol de Mbappé tras una jugada preciosa que nació en Franco Mastantuono. El argentino atacó el espacio entre lateral y central, frenó dentro del área y devolvió la pared a Valverde, que le puso el balón perfecto a Kylian para que definiera al palo largo, inalcanzable para Köhn. Gol contra su exequipo y perdón a la afición desplazada. El conjunto de Arbeloa siguió encendido. Vinícius rozó el poste tras otra acción de Mastantuono, y el propio Franco tuvo el 2-0 en el 8’ tras otra pared con Fede, pero su zurdazo se fue ancho. Presión alta, robos constantes y sensación de superioridad clara.
El Mónaco apenas respiraba, aunque avisó con una contra que finalizó Balogun, bien molestado por Tchouaméni. Aurelien también probó desde la frontal tras pase de Mastantuono, pero se le fue alto. Ansu Fati tuvo la suya tras centro de Caio Henrique y no conectó bien, y un centro de falta de Güler acabó en un cabezazo en propia meta que atrapó Köhn. Mastantuono estaba siendo el mejor de los merengues, el más desequilibrante, hasta el punto de forzar la amarilla de Zakaria. A partir del 20’ el Mónaco empezó a acercarse algo más a Courtois, pero sin desordenar a un Real Madrid muy serio. Los mejores minutos bajo el mando de Aerbeloa, sin duda.
El segundo golpe fue otro ejercicio de fútbol simple y veloz. Recuperó Huijsen en su área, Camavinga lanzó la transición, Vinícius tocó de cara para el '6', que de tacón habilitó a Güler. El turco, de primeras, filtró un pase de zurda delicioso para la carrera del brasileño, y el ‘7’, de trivela, asistió a Mbappé para que empujara sin portero. 11 goles en seis partidos para el ‘10’. Posteriormente Teze estrellaría un misil en el larguero en el 29’, Courtois sacó una mano enorme a una media chilena de Akliouche y también frustró a Balogun tras un error en salida de Tchouaméni. Antes del descanso le sacarían la amarilla a Bellingham, por cortar una contra, y el inglés tendría también un cabezazo que se le iría alto. Muy superior el equipo local en una primera mitad dominada de principio a fin.
Los pitos del Bernabeú son infalibles
Arbeloa haría la primera sustitución en el descanso, tras unas molestias de Asencio entraría Dani Ceballos a remplazarlo. El partido terminó de romperse nada más volver del vestuario. En el 51’, Vinícius amagó con el disparo dentro del área, puso una pausa de crack y vio la llegada de Franco Mastantuono por la derecha. El argentino definió con frialdad para firmar su primer gol en el Bernabéu y convertirse en el tercer jugador más joven en marcar en la competición con la camiseta del Real Madrid. Poco después llegó el 4-0 en propia puerta de Kehrer, al interceptar un centro de Vinícius, que ya sumaba su tercera asistencia de la noche. El brasileño y Mbappé lideran la tabla de asistidores y goleadores de la Liga de Campeones: cinco pases de gol para Vini y once tantos para Kylian.
El conjunto merengue siguió apretando. Güler tuvo el quinto tras decidir finalizar un contraataque, pero su derechazo se fue alto tras rebotar en un defensa, y Bellingham rozó el gol tras un córner botado por Mastantuono que Zakaria alcanzó a molestar lo justo. El propio Vinícius acabaría encontrando su premio, recuperación de Jude, jugada de pura jerarquía del ‘7’, dejando a dos defensas atrás y definiendo al primer palo, por toda la escuadra. Liberación total y celebración coral mientras todo el estaido cantaba su nombre. Güler estuvo a centímetros del sexto con un disparo que rozó el palo largo, y Courtois volvió a sostener la portería con intervenciones de mérito en los tímidos acercamientos del Mónaco. Tchouaméni, imperial también en la segunda mitad, firmó otra actuación de mucho despliegue y anticipación.
Arbeloa empezó a mover el banquillo: en el 69’ entró Gonzalo por un Mastantuono ovacionado, luego Fran García y Carvajal por Camavinga y Güler, y en el 82’ Dani Mesonero por Valverde. El único lunar fue un error en salida de Ceballos que rompió la portería a cero, con Teze aprovechando el regalo. Pero la noche ya estaba sentenciada. Bellingham firmó el sexto tras pase de Valverde, amagando al portero y definiendo con clase, celebrando con un gesto de beber y luego con todo el grupo, mientras el Bernabéu entonaba el “Hey Jude”. Partido redondo, probablemente el mejor de la temporada por contexto y actitud. Un equipo reconocible, dominante y con sus hombres clave brillando. El Real Madrid necesitaba una goleada así, y la respuesta fue total.
El Real Madrid queda en la segunda posición de la Champions League, ubicándose tres puntos por encima del corte del top 8. El próximo encuentro es el sábado 24 de enero a las 21:00 frente al Villarreal en La Cerámica.



