El vestuario del Real Madrid estalla antes del duelo con el Mónaco
El pasado sábado, en el partido de liga ante el Levante, los jugadores del Real Madrid recibieron una de las mayores pitadas jamás recordadas en la historia reciente del club. Los motivos detrás de estos abucheos fueron varios, como la derrota en la final de la Supercopa de España, la destitución de Xabi Alonso y, por último, la guinda del pastel que fue la derrota en Copa del Rey ante el Albacete. El público tuvo a sus principales señalados, que fueron Huijsen, Bellingham, Camavinga y Vinicius.
Los jugadores lo ven exagerado
Aunque en el vestuario del Real Madrid se entienda que la gente esté enfadada con el rendimiento reciente del club, también creen que las quejas fueron desproporcionadas, sobre todo las que recaen en la figura de Vinicius Júnior. El brasileño fue constantemente abucheado por la afición del Santiago Bernabéu cada vez que se hacía con el balón. Personas internas del club aseguran no haber visto una reacción igual de la hinchada, ni siquiera cuando el club estaba en épocas peores, y por eso en el vestuario se piensa que el recibimiento ha sido desproporcionado.
Borrón y cuenta nueva
Si bien es cierto que los jugadores no llegan a estar del todo de acuerdo con el ambiente hostil que sufrieron el sábado en el Santiago Bernabéu, piensan que es un muy buen momento para darle la vuelta a la situación del club e intentar acabar la temporada levantando algún título. El vestuario quiere que el martes sea el primer día de una nueva vida y por ello quieren y esperan que la afición vuelva a apoyar al equipo en un partido que es clave para asegurar la clasificación entre los ocho primeros de la fase de liga de la Champions League.



