FC Porto, la renovación anticipada de Farioli genera debate: los precedentes hablan por sí solos
André Villas-Boas ha decidido renovar el contrato de Francesco Farioli hasta 2028, apenas seis meses después de su llegada al FC Porto. El presidente de los Dragones ha querido blindar al técnico italiano antes de que clubes de la Premier League, del Chelsea al Manchester United, se lanzaran a por él. Farioli ha impresionado desde el primer día: una primera mitad de temporada sensacional, con 16 victorias en 17 jornadas de liga y ninguna derrota, devolviendo al club a un nivel extraordinario tras campañas complicadas.
La decisión de Villas-Boas recuerda casos similares en Portugal. En el Sporting de Portugal, Rúben Amorim fue premiado con una renovación hasta 2024 tras el título conquistado en su primera temporada; lo mismo ocurrió en el Benfica con Roger Schmidt, renovado en 2023 después de su primer triunfo nacional. Sin embargo, ambos ejemplos demuestran que los contratos largos no garantizan estabilidad: Amorim acabó marchándose a la Premier League, y Schmidt fue destituido tras un segundo puesto en la campaña siguiente, con el club obligado a abonarle millones en concepto de indemnización.
Por eso, aunque se entiende la decisión de Villas-Boas, hay quien la tilda de 'precipitada': Farioli ya estaba ligado al FC Porto hasta 2027 y aún no ha ganado títulos oficiales. Incluso en caso de éxito, nada impedirá que otros clubes presenten una oferta, mientras que una temporada en blanco podría complicar la situación. La renovación es, por tanto, un mensaje de confianza, pero también un riesgo: el FC Porto ha cerrado un acuerdo ambicioso, aunque el futuro siempre es una incógnita.



