El Chelsea tuvo a Manu Koné, pero Gasperini tumbó el fichaje
El Chelsea estuvo muy cerca de cerrar uno de los grandes movimientos de las últimas horas del mercado de fichajes. El conjunto londinense buscaba un sustituto para Enzo Fernández y puso sus ojos en Manu Koné, centrocampista de la AS Roma. Las conversaciones llegaron mucho más lejos de lo que podía parecer, aunque finalmente la operación quedó completamente descartada.
Según informó Santi Aouna, Chelsea y Roma llegaron a alcanzar un acuerdo verbal por el traspaso de Manu Koné, en una negociación que fue gestionada directamente por los propietarios de ambas entidades. Sin embargo, la falta de tiempo para que el conjunto italiano encontrase un sustituto y la oposición de Gian Piero Gasperini terminaron haciendo imposible la operación.
Gasperini frenó la operación
El técnico italiano consideraba a Koné una pieza fundamental para su proyecto y se opuso a su salida cuando la posibilidad de abandonar el Olímpico tomó fuerza. De hecho, Gasperini ya había dejado públicamente clara su postura antes del cierre del mercado, asegurando que no quería desprenderse del centrocampista francés. La Roma, además, necesitaba encontrar un sustituto antes de autorizar definitivamente la marcha del jugador. Con el mercado llegando a su final, el club italiano no dispuso del margen suficiente para completar una alternativa que permitiera cubrir la baja de Koné.
La operación llegó a manejar unas cifras cercanas a los 60 millones de euros, además de otras condiciones vinculadas a jugadores, pero finalmente quedó en nada. La intervención de Gasperini resultó decisiva para bloquear un traspaso que había avanzado hasta el punto de existir un acuerdo verbal entre las dos entidades. De esta manera, Chelsea se quedó sin uno de sus principales objetivos para reforzar el centro del campo tras la salida de Enzo Fernández. Koné, por su parte, continuará en Roma después de que Gasperini impusiera su criterio en una de las operaciones frustradas más sorprendentes del mercado.

