Como, fiesta ante la Curva tras el 3-1 al Lecce. No Morata, que se aísla: la intrahistoria
En plena euforia y celebración del Como ante la Curva, tras el 3-1 fraguado en remontada ante el Lecce, hubo un detalle que pasó inadvertido. Uno de los hombres de Cesc Fàbregas se marchó al vestuario antes que nadie, sin unirse al resto para recibir los aplausos y el cariño de la afición.
Se trata de Álvaro Morata, delantero español que entró desde el banquillo con el partido en marcha después de haber acumulado apenas 69 minutos en las últimas siete jornadas (con una de ellas por sanción). El ex del Ac Milan se mostró especialmente tocado, casi contrariado, mientras se dirigía a toda prisa hacia el túnel de vestuarios.
Quizá dándole vueltas a las ocasiones: el pase genial de Nico Paz que no logró rematar en la estirada, y el contacto en el área sobre N'Dri, al que le engancharon el pie, sin que el colegiado señalara penalti. Aún no ha encontrado la serenidad y la paz que necesita ahora mismo, justo cuando el Como vive un momento dulce: resultados, clasificación y el sueño de Europa.



