Mourinho comienza a ser Mourinho: este si es su Real Madrid
Miguel Rubio Contreras
José Mourinho empieza a encontrar las respuestas que llevaba semanas buscando en el Real Madrid. La goleada ante el Sevilla (4-1) dejó mucho más que tres puntos y una buena actuación colectiva: permitió ver a un equipo reconocible, ambicioso y con una propuesta mucho más cercana a lo que exige el Santiago Bernabéu. El entrenador portugués tomó decisiones importantes en el once inicial, algunas de ellas contrarias a sus planteamientos anteriores, y el resultado fue posiblemente la mejor versión madridista de la temporada. Arda Güler asumió la responsabilidad de organizar el juego junto a Tchouaméni, Valverde apareció en el lateral derecho, Endrick recibió su oportunidad y Yan Diomandé volvió a demostrar que está preparado para asumir protagonismo. Mourinho dejó a un lado determinadas preferencias para apostar por los futbolistas que podían ofrecerle las soluciones que necesitaba. Y el Real Madrid respondió con fútbol, personalidad y goles.
Lo verdaderamente importante no es únicamente que Mourinho haya encontrado un once competitivo, sino que parece haber conseguido enchufar a prácticamente toda su plantilla. Durante las últimas semanas, el técnico ha insistido en la importancia de mantener a todos sus jugadores preparados, incluso a aquellos que no disfrutan de demasiados minutos. Ante el Sevilla quedó demostrado que esa gestión puede empezar a dar sus frutos. Endrick respondió a la confianza, Güler volvió a reivindicar su talento, Diomandé aprovechó la ausencia de Vinicius y Mbappé confirmó su capacidad para marcar diferencias. Incluso el regreso de Militão añadió una noticia positiva a una noche que dejó sensaciones muy diferentes a las de partidos anteriores. El Real Madrid ya no pareció un equipo que dependiera exclusivamente de las individualidades para sobrevivir, sino un conjunto capaz de dominar, generar ocasiones y disfrutar con el balón. Ese es el verdadero cambio que puede marcar un antes y un después en el proyecto de Mourinho.
Una semana clave para el Real Madrid de Mourinho
Y todo sucede, posiblemente, en el momento más importante de lo que llevamos de temporada. El Real Madrid afronta ahora una visita exigente ante el RB Leipzig en la Champions League y, apenas unos días después, tendrá que medirse al Barcelona en un Clásico que puede condicionar considerablemente la lucha por LaLiga. Una buena actuación en Alemania serviría para confirmar que lo visto frente al Sevilla no fue una excepción, sino el comienzo de una evolución real. Porque Mourinho llevaba tiempo esperando ese clic que transformara a un equipo con un talento extraordinario en un bloque verdaderamente competitivo. La remontada ante la Roma pudo ser el impulso emocional; la goleada frente al Sevilla, la confirmación futbolística.

