El Bernabéu se cansa de las desconexiones del equipo
El Bernabéu se está abonando a los pitos. Cualquiera podría pensar que ya son gratuitos, que se producen hasta cuando gana el equipo. Sin embargo, los que se escucharon en la victoria ante el Inter, tienen todo el sentido del mundo. Y es que los italianos estaban mucho más cómodos que el Real Madrid en los primeros 10-15 minutos. Ayer, ante el Rayo, también se escucharon esos silbidos provenientes de la propia grada madridista. El equipo cerró el encuentro en los primeros 30 minutos con un 3-0, pero es que en la segunda mitad se produjeron esas desconexiones que ya son habituales desde hace varios años en el cuadro merengue.
La relajación fue evidente. Casi un problema de actitud. Mientras equipos como el Barcelona presionan y corren constantemente, sin regalar ni un esfuerzo, el conjunto blanco suele tener un vaivén de emociones en los partidos, entre las que se encuentra algo que roza la desidia, prácticamente. El Rayo lanzó varios avisos en la segunda parte. Está la suerte de tener a 'San Courtois' para salvar a los suyos, y su fortaleza en ataque suele ser suficiente para ganar a pesar de esas desconexiones. No obstante, el público sigue dejando claro que no le gustan nada. La exigencia del madridismo es mundialmente conocida, y no le pasa a los jugadores que se ahorren esfuerzos.
Rotaciones, comidad del resultado... pero el público pide más
Este problema lo lleva arrastrando el equipo mucho tiempo. Lo cierto es que no es para ser catastróficos, pues ayer sucede porque el Real Madrid, con el 3-0 a favor, se vio muy por encima y se relajó, también al ser un partido entre medias de dos entre semana, por lo que es conveniente ahorrar esfuerzos. Al menos ese es el mensaje que mandaba Mou con el cambio al descanso de Camavinga por Fede, queriendo rotar para dar descanso a quienes acumulan muchos minutos en sus piernas. El Bernabéu, aun así, pide siempre una marcha más, y no salirse mentalmente de los encuentros.

