Mourinho consigue su primera victoria: un vestuario fuerte
José Mourinho va camino de cumplir el primer mes de su segunda etapa como entrenador del Real Madrid. Durante el comienzo de la pretemporada, el técnico portugués ha hecho especial hincapié en trabajar el aspecto físico para empezar el curso en plena forma y tratar de evitar otro año más cargado de lesiones. Pero además del apartado futbolístico, 'The Special One' está poniendo un especial empeño en el plano emocional.
Más allá de haber tenido limitaciones sobre el terreno de juego, una de las causas que han llevado al conjunto blanco a acumular dos años seguidos sin levantar ningún gran título ha sido la falta de armonía entre los jugadores, un factor que fue clave por ejemplo en los últimos éxitos de Carlo Ancelotti. La pasada temporada el vestuario sacó a relucir todos sus problemas con episodios tales como la pelea entre Tchouaméni y Fede Valverde, la falta de química entre Bellingham, Vinicius y Mbappé, o ciertas muestras de indisciplina hacia los dos entrenadores.
Mou, de sargento a pacificador
Si bien Mourinho se caracteriza por su fuerte personalidad, lo cierto es que ha llegado con tono relajado y marcado por el talante, sin perder la disciplina. Prueba de ello es que está haciendo todo lo posible porque el vestuario vuelva a funcionar como un grupo fuerte. Tal y como ha apuntado el diario Marca, el ambiente entre los jugadores ha mejorado sigficativamente respecto al entorno tóxico que se respiraba la campaña anterior. El periódico menciona que se está observando una competencia saludable en cada sesión de entrenamiento.

