Tchouaméni o Camavinga: uno de los dos debe salir
Se espera un verano movido en las oficinas del Santiago Bernabéu. Aunque el Real Madrid no se plantea la idea de hacer una revolución en la plantilla, sí tiene la intención de lograr un considerable. El equipo quiere aligerar la plantilla y así de paso generar ingresos. Para ello, ha puesto a bastantes jugadores en la lista de transferibles. Uno de los jugadores que quedaron relegados a esta clasificación en primer lugar fue Eduardo Camavinga. Esta temporada ha vuelto a ser insuficiente por parte del francés y en el club la paciencia se ha colmando tras contemplar que no evoluciona como jugador.
De hecho, la idea de la entidad es buscarle una venta aprovechando que no ha sido convocado para el Mundial, lo cual puede hacer que Camavinga se sienta más presionado a salir, ya que va a entrar al siguiente curso con el rol de suplente. Equipos como el PSG han mostrado interés en el centrocampista, y este podría ser un gran destino para cambiar su dinámica, dado el talento del cuadro parisino. Este verano puede ser la última ocasión de vender al galo por un buen precio, ya que su valor todavía ronda los 50 millones, teniendo en cuenta su potencial y su edad.
La última oportunidad de Tchouaméni
El caso de Tchouaméni es diferente al de su compatriota. El pivote está completamente consolidado en la plantilla como titular, ya que sí que ha enseñado un nivel suficiente para el rol que ocupa. Sin embargo, su realidad se ha visto ciertamente alterada a raíz del altercado con Fede Valverde. Además, la oferta de 100 millones de euros del Manchester United sigue resultando una gran tentación para el Real Madrid.
No obstante, la entidad merengue no parece realmente decidida a vender al exjugador del Mónaco. Respecto al incidente con Valverde, la dirigencia ya actuó con las sanciones correspondientes a cada uno y ambos ya han tomado conciencia de su conducta. Por tanto, la venta de Tchouaméni sigue teniendo menos sentido que la de Camavinga, teniendo en cuenta su peso en la plantilla y el crecimiento que él sí ha tenido.

