Menu LaLigaSegunda DivisiónFútbol InternacionalPrimera RFEFCalendario
CalendarioNetworkContactos
tmw / realmadrid / Primer Plano
Real Madrid 102-75 Hapoel Tel Aviv: Atenas, a un partido
ieri alle 22:49Primer Plano
de Iván del Dedo
para Bernabeudigital.com

Real Madrid 102-75 Hapoel Tel Aviv: Atenas, a un partido

Los blancos le dan la vuelta al partido con un tercer cuarto para enmarcar, una gran actuación del 'Facu' y se ponen a una victoria de la Final Four

¡Final en el Movistar Arena! Tras una gran victoria el pasado miércoles en el primer partido de la serie, con la baja por lesión de Tavares y, de nuevo, con unas medidas de seguridad extraordinarias, el Real Madrid de baloncesto volvió al Palacio para enfrentarse a Hapoel Tel Aviv en el segundo partido de los playoffs de la Euroliga. 

El arranque del choque estuvo marcado por un intercambio de triples y, una vez más, por el liderazgo del ‘Facu’ Campazzo al frente del ataque blanco, con 7 puntos y sin fallos desde la línea de 3. Hezonja también se mostró acertado desde el perímetro en unos primeros minutos de mucho ritmo y eficacia ofensiva por parte de ambos equipos. Sin embargo, el Madrid comenzó a atascarse en la pintura rival, donde Hapoel se mostró más intenso, dominando el rebote y castigando con puntos en segundas y hasta terceras oportunidades para ponerse por delante. La reacción blanca llegó en el tramo final del cuarto, elevando el nivel defensivo y con un Maledon muy clarividente en ataque, capaz de darle la vuelta al marcador antes del cierre del primer asalto. También favorecido por el hecho de que Hapoel sólo puntuó por medio de su quinteto titular y fue incapaz de generar con el banquillo.

La escena no cambió en el inicio del segundo acto, lo que llevó a Itoudis a pedir un tiempo muerto, esta vez algo más contenido que en anteriores ocasiones. El ajuste visitante se notó principalmente en defensa, cerrando mejor la pintura y obligando al Madrid a cargar más su juego desde el perímetro, donde no estuvo acertado. Aun así, el ataque de Hapoel tampoco brilló en exceso, aunque sí lo suficiente como para incomodar a los blancos y provocar otro tiempo muerto de Scariolo, con Chris Jones y Blakeney liderando la ofensiva visitante y el conjunto israelí volviendo a ser superior en el rebote. 

El Madrid no logró encontrar fluidez ofensiva, con Llull asumiendo protagonismo pero sin acierto en varios lanzamientos, y tampoco mejoró atrás. En medio de ese tramo espeso, aparecieron decisiones arbitrales polémicas, como un 3+1 difícil de entender y cierta permisividad en los contactos defensivos visitantes, que ayudaron a mantener a Hapoel en dinámica e irse por delante a los vestuarios. Todo ello en un ambiente cada vez más tenso, con constantes protestas desde el banquillo rival y provocaciones de los jugadores, staff técnico y directiva a la grada del Palacio que se repitieron durante todo el partido. La misma permisividad que tiene el mundo con su país... 

Tras el paso por vestuarios, el Madrid dio un paso al frente apostando por el doble base, con Feliz y el ‘Facu’ compartiendo dirección para imprimir más ritmo y fluidez al juego. La fórmula funcionó: los blancos encontraron puntos con mayor facilidad y, además, ese impulso ofensivo contagió también la intensidad defensiva del equipo. En ese contexto brilló Garuba, firmando un gran cuarto, enérgico atrás y muy acertado en ataque, cargando el rebote para generar segundas oportunidades. Y el resultado, con un Palacio encendido y volcado con los suyos, fue un contundente parcial de 33-20 para entrar a los últimos minutos con una gran ventaja. 

El último cuarto, al que el Madrid entró 11 ariba, empezó con Micic saliendo del partido por acumulación de faltas, con su equipo totalmente desesperado frente a la clarividencia blanca. Con Campazzo (23 puntos) y Lyles, los blancos volvieron a apretar el acelerador en ataque. Y Hapoel lo único que intentó fue desquiciar al conjunto madridista para ver si caía en su juego y el partido se enfangaba, tratando de iniciar cualquier pelea al mínimo contacto y provocando tanto al equipo blanco como a la grada. Con un +20 para el Madrid tampoco le quedaron muchas más opciones. 

Pero los de Scariolo no cayeron en la trampa, hicieron gala de su inteligencia y lograron cerrar un partido brillante para sumar la segunda victoria de la serie y quedarse a una de la Final Four de Atenas. 

El próximo partido del Real Madrid de baloncesto será el próximo domingo 3 de mayo ante UCAM Murcia, a las 12:00 horas, en Liga Endesa

Y hoy, al igual que el otro día, quiero terminar la crónica con la misma reflexión. Porque este partido, igual que el resto en el que están involucrados los equipos israelíes no se debió jugar. Ni con público, ni con abonados, ni a puerta cerrada. Un partido con limitaciones, privando al aficionado de los mejores duelos del año, con unas medidas de seguridad excesivas, mientras se normaliza, una vez más, la presencia de un Estado que utiliza el deporte como escaparate y lavado de imagen. Porque cuando las competiciones miran hacia otro lado, cuando se separa artificialmente el balón de la realidad, no se está siendo neutral: se está tomando partido. Y quizá la pregunta incómoda no sea si es seguro jugar con público o no, sino si es justo hacerlo; si este es el tipo de valores que queremos proteger como sociedad y si el deporte, que tantas veces se vende como espacio de unión y ética, puede permitirse seguir blanqueando aquello que fuera de la pista no aceptaríamos callados.